Reino Unido prepara un ‘Escudo Cibernético’ con IA para blindar infraestructuras críticas y redes del país – CYBERDEFENSA.MX
Reino Unido ha presentado un ambicioso proyecto para reforzar la protección de sus infraestructuras esenciales mediante tecnologías capaces de detectar y responder a amenazas de forma automática y en cuestión de segundos.
El plan, impulsado por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC), pretende desarrollar una capacidad de defensa nacional basada en agentes de inteligencia artificial que permitan localizar vulnerabilidades antes de que sean aprovechadas por los ciberdelincuentes.
Una defensa preparada para responder a ataques a velocidad de máquina
El organismo británico considera que el uso creciente de la inteligencia artificial por parte de grupos criminales y actores estatales ha cambiado completamente el panorama de las amenazas digitales.
Hasta hace poco, localizar una vulnerabilidad en una red podía requerir días o incluso semanas de análisis. Sin embargo, la incorporación de sistemas de IA permite automatizar estas tareas y reducir ese tiempo a apenas unos minutos.
Desde el NCSC advierten de que este escenario puede dejar obsoletos muchos de los mecanismos tradicionales de defensa.
En palabras de la agencia, los atacantes ya son capaces de «moverse a velocidad de máquina y a una escala mucho mayor, reduciendo las oportunidades de detección y respuesta».
Asimismo, el organismo subraya que «desarrollar soluciones viables que escalen y ejecuten al ritmo que necesitamos en la era moderna es el mandato del Escudo Cibernético».
Agentes de IA que atacan y defienden al mismo tiempo
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto consiste en utilizar dos tipos de agentes de inteligencia artificial trabajando de forma coordinada.
Por un lado estarán los denominados agentes «rojos», cuya misión será actuar como si fueran atacantes reales, explorando continuamente las redes gubernamentales y las infraestructuras críticas para descubrir posibles puntos débiles antes que los ciberdelincuentes.
Frente a ellos actuarán los agentes «azules», encargados de responder automáticamente, aplicar medidas de protección y fortalecer los sistemas prácticamente en tiempo real.
Todo este proceso estará supervisado por las propias organizaciones responsables de las infraestructuras protegidas, permitiendo mantener el control sobre las actuaciones realizadas por la inteligencia artificial.
Seis grandes funciones para proteger infraestructuras estratégicas
El NCSC ha explicado que el Escudo Cibernético se apoyará en seis capacidades principales, algunas de las cuales ya existen parcialmente y otras todavía requieren importantes avances tecnológicos.
Entre ellas destaca el escaneo automatizado de redes para identificar vulnerabilidades, una función que actualmente ya se emplea en determinados entornos. El siguiente paso será conseguir que la inteligencia artificial no solo detecte los fallos, sino que también sea capaz de corregirlos de forma completamente autónoma.
La propia agencia reconoce que alcanzar este nivel de automatización todavía plantea importantes retos técnicos y científicos, por lo que será necesario continuar investigando antes de poder desplegar todas las capacidades previstas.
Además, el organismo ha alertado recientemente sobre una creciente «oleada de parches» impulsada por la inteligencia artificial.
Este fenómeno hace referencia al incremento constante de nuevas vulnerabilidades detectadas, que aparecen a un ritmo muy superior al que muchas organizaciones pueden solucionarlas.
Colaboración entre Gobierno, empresas y universidades
El desarrollo del proyecto no recaerá únicamente sobre la administración británica. El Gobierno pretende implicar a empresas especializadas en inteligencia artificial, compañías dedicadas a la ciberseguridad, universidades y centros de investigación para acelerar la evolución del sistema.
Las primeras pruebas se llevarán a cabo junto a responsables de redes gubernamentales y operadores de infraestructuras críticas, con el objetivo de validar la tecnología antes de extenderla a soluciones que puedan implantarse a gran escala.
El modelo de implantación seguirá una estrategia progresiva basada en «probar, iterar y escalar», sin que por el momento se haya fijado un calendario definitivo para su despliegue.
Durante la presentación del proyecto, la directora del GCHQ, Anne Keast-Butler, ya adelantó que el Reino Unido pretende integrar la inteligencia artificial agente dentro de la defensa cibernética «a velocidad de máquina», al tiempo que advirtió de que el margen para mantener la ventaja frente a los adversarios digitales es cada vez menor.

