Cómo se realiza un ataque Living off the Land (LotL)

Los ciberdelincuentes no siempre se sirven de herramientas maliciosas desarrolladas por ellos mismos o alquiladas a otros cibermalos para sus ataques, sino que pueden utilizar las propias herramientas de las organizaciones para volverlas a su favor. Es lo que se conoce como ‘ataques Living Off the Land (LOTL)’.

Así, los piratas informáticos pueden mezclarse con la actividad normal del sistema, lo que dificulta mucho la detección por parte de antivirus tradicionales o soluciones de endpoint. Estos incidentes se pueden observar en múltiples entornos, como Windows, MacOS, Linux, así como ambientes híbridos y nubes. 

Un gran número de ciberataques modernos, incluyendo algunos atribuidos a grupos patrocinados por estados, emplean estas técnicas para mantener un acceso persistente y operar de forma sigilosa, especialmente en entornos complejos o infraestructuras críticas.

El problema es que muchas organizaciones no cuentan con registros (logs) detallados ni herramientas de análisis de comportamiento bien afinadas, lo que impide distinguir con precisión entre una actividad legítima y una acción maliciosa disfrazada. Así lo pone de manifiesto un informe sobre ataques LOTL elaborado por la CISA, la NSA y el FBI, en colaboración con varios centros de ciberseguridad de países aliados a EE.UU, como Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda.

Tipos de ataques LOTL

Un análisis, de más de 700.000 incidentes mostró que aproximadamente el 84 % de los ataques más graves empleaban LOTL. 

En el mencionado documento auspiciado por las autoridades de EE.UU. se puede encontrar una clasificación de los Living Off the Land según la función que cumplen en la cadena de ataque. 

  • La primera categoría es la de los LOLBins, binarios nativos del sistema que pueden ser manipulados para ejecutar código o tareas maliciosas, como PowerShell, rundll32.exe, regsvr32.exe o certutil.exe en Windows; osascript y launchctl en macOS; y bash, curl, wget o ssh en Linux. 
  • Otra categoría son los LOLScripts, scripts y lenguajes interpretados preinstalados que pueden ejecutar tareas de persistencia, movimiento lateral o exfiltración de datos sin generar archivos nuevos, incluyendo PowerShell, VBScript, Python, Perl o Bash. 
  • También existen técnicas para persistencia mediante tareas programadas o modificación de servicios, y para movimiento lateral, usando WMI, PsExec, PowerShell Remoting o SSH. Finalmente, los atacantes usan estas herramientas para exfiltrar información o comunicarse con servidores de comando de forma que pasa desapercibida.

Cómo protegerse

El proyecto LOLBAS (Living Off the Land Binaries and Scripts), alojado en Github, documenta más de 200 binarios, scripts y bibliotecas en Windows que pueden ser abusados por atacantes. No es una iniciativa corporativa ni de una agencia oficial, sino un proyecto comunitario liderado por varios expertos en seguridad en su tiempo libre.

Su función es servir como referencia para equipos de seguridad defensiva (blue team), ofensiva (red team) y para investigadores, ayudándoles a entender qué herramientas del sistema pueden ser utilizadas de forma maliciosa y cómo mapearlas a técnicas como las del marco MITRE ATT&CK.

LOLBAS fue iniciado originalmente en 2018 con base en investigaciones de la comunidad sobre el abuso de herramientas del sistema y ha crecido hasta convertirse en un recurso estándar de facto en la industria de la ciberseguridad.

Esto es solo un recurso, pero las empresas deben ‘hacer los deberes’. Para protegerse, las autoridades instan a los fabricantes de software a mejorar sus productos incorporando principios de seguridad por diseño

Esto significa que las herramientas y plataformas deberían ofrecer configuraciones seguras por defecto, registros ricos en detalles sin costo adicional para los usuarios, y reducir las funciones que pueden ser explotadas fácilmente por atacantes que usan LOTL.

Qué es y cómo se lleva a cabo un MFA fatigue attack

Muchas empresas y plataformas han adoptado la autenticación multifactor (MFA) como mecanismo para asegurar sus servicios o herramientas digitales. Se trata de una capa extra de seguridad para entrar en una cuenta en la que en lugar de utilizar únicamente una contraseña se piden dos o más pruebas para comprobar que realmente es el usuario quien trata de acceder.

En este caso los ciberdelincuentes no se sirven de ninguna vulnerabilidad técnica, sino lo que hacen es aprovecharse de la respuesta psicológica de los usuarios ante un aluvión de notificaciones de autenticación. 

Es decir, en estos incidentes el atacante bombardea el dispositivo del usuario con repetidas solicitudes de MFA, que suelen llegar como notificaciones push, hasta que la víctima se cansa, confunde, o aprueba por error una de ellas.

Después de unas cuantas, la persona puede sentirse confundida, pensar que se trata de un fallo del sistema o simplemente querer que los avisos cesen. Por tanto, la ―mala― idea es que el usuario lo autorice simplemente para que deje de recibir la molestia. 

«A medida que los ciberataques se vuelven más sofisticados, la autenticación multifactor se ha vuelto crucial para la seguridad de las cuentas. Sin embargo, introducir códigos cada vez que un usuario inicia sesión o realiza acciones sensibles puede ser tedioso y disruptivo. Este proceso repetitivo causa fatiga de la MFA y lleva a los usuarios a percibirla como un obstáculo en lugar de una protección», explican desde Silverfort en su página web. 

Cómo funciona

Para comenzar, el pirata informático activa la solicitud de MFA en el dispositivo del usuario de manera repetida, a menudo mediante intentos de inicio de sesión fraudulentos. Este recibe notificaciones reiteradas en su teléfono que pueden generar frustración o fatiga. Así, empieza a ver el método más como una molestia en lugar de una medida de seguridad.

Cada intento genera una alerta de verificación en el móvil del objetivo. Si este la rechaza, el atacante vuelve a intentarlo. Y otra vez. Y otra más. En pocos minutos, la víctima puede recibir decenas de avisos.

Buscando detener las notificaciones incesantes, el usuario puede precipitarse y aprobar una solicitud de autenticación. Al hacerlo, el atacante obtiene acceso a la cuenta o al sistema protegido por MFA. De esta forma se provocan filtraciones de datos, robo de cuentas o actividades maliciosas adicionales dentro de la red. 

Este enfoque ha sido utilizado en ataques reales contra grandes empresas, como un incidente muy conocido en Uber ocurrido en 2022, donde un contratista aprobó inadvertidamente una solicitud MFA tras recibir múltiples notificaciones.

El principal problema es la dificultad para identificar estos ataques, dado que explotan características legítimas de los sistemas. 

Por qué funcionan

Las razones por las que este tipo de incidentes funcionan son varias. La primera de ellas se debe a que las notificaciones push son frecuentes en entornos corporativos, lo que hace que los usuarios las aprueben casi automáticamente. 

Además, los amigos de lo ajeno (que son muy listos), tratan de convertir lo que es un mecanismo de seguridad muy util en un obstáculo molesto que pueda provocar una respuesta impulsiva.

Cómo se pueden parar

Microsoft, que tiene expertos en seguridad de identidad como Alex Weinert, aconseja evitar métodos de MFA que solo requieran ‘tocar/ aprobar’, y recomienda técnicas como la coincidencia de números para evitar aprobaciones accidentales en ataques de fatiga MFA.

Además, las guías de seguridad de compañías como WorkOS explican medidas concretas como limitar las notificaciones de MFA, usar autenticación adaptativa o la utilizacion de métodos más resistentes, como llaves físicas. La educación a los usuarios también jugaría un papel fundamental para ponerles freno. 

Según un estudio de la compañía de Redmond, hubo más de 382.000 intentos registrados de este tipo de ataques en un año. En la muestra aproximadamente el 1% aprobó sin querer la primera notificación de MFA que recibieron. 

Qué es el credential stuffing y por qué reutilizar contraseñas antiguas es un riesgo

El credential stuffing consiste en reutilizar combinaciones reales de usuario y contraseña obtenidas en filtraciones anteriores para intentar acceder de forma automatizada a diferentes servicios online.

A diferencia de otros métodos tradicionales, el credential stuffing no intenta adivinar contraseñas. En lugar de ello utiliza datos reales previamente comprometidos. Esto convierte a esta técnica en una herramienta extremadamente eficaz para los atacantes.

“Este tipo de ataque funciona porque explota un hábito muy extendido: reutilizar las contraseñas. Cuando una sola clave abre varias puertas, una filtración antigua puede convertirse en un problema actual y afectar a toda la vida digital de la víctima”, señala Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España.

Por qué el credential stuffing sigue siendo tan eficaz

El éxito de este tipo de ataques se basa en varios factores que los convierten en una amenaza difícil de detectar. En primer lugar, los atacantes trabajan con credenciales válidas. Esto significa que las combinaciones utilizadas ya han sido empleadas anteriormente por usuarios reales.

Cuando un sistema detecta múltiples intentos de acceso con contraseñas incorrectas suele activar mecanismos de protección. Sin embargo, en el credential stuffing muchas combinaciones son correctas, lo que reduce las alertas de seguridad.

Además, los ciberdelincuentes emplean herramientas automatizadas capaces de probar miles o incluso millones de credenciales en diferentes plataformas en muy poco tiempo. Estos programas utilizan bots que simulan el comportamiento de usuarios reales, alternan direcciones IP y ajustan la velocidad de los intentos para evitar los sistemas de detección.

La incorporación de scripts asistidos por inteligencia artificial también ha aumentado la eficacia de estos ataques. Estas herramientas permiten adaptar los patrones de acceso, analizar respuestas de los servidores y optimizar los intentos de autenticación.

El problema se agrava cuando las credenciales proceden de malware especializado en robo de información, conocido como infostealer. Este tipo de software puede extraer datos almacenados en navegadores, incluyendo contraseñas guardadas, cookies de sesión y otros elementos sensibles.

De esta manera, los atacantes no dependen únicamente de filtraciones antiguas. También pueden obtener credenciales directamente desde dispositivos comprometidos.

Cómo afecta a usuarios y empresas

El credential stuffing puede provocar consecuencias importantes incluso cuando la empresa atacada no ha sufrido una brecha de seguridad directa. Si un usuario reutiliza contraseñas filtradas en el pasado, los delincuentes pueden acceder a su cuenta sin necesidad de vulnerar los sistemas actuales del servicio.

Una vez dentro de una cuenta, los atacantes pueden realizar múltiples acciones. Entre ellas se incluyen el robo de información personal, la realización de compras fraudulentas, el acceso a cuentas financieras o el uso de perfiles comprometidos para campañas de fraude y phishing.

Para las empresas, este tipo de ataques también supone un riesgo significativo. Un aumento masivo de intentos de acceso puede afectar al rendimiento de las plataformas, generar gastos adicionales en infraestructura tecnológica y dañar la confianza de los usuarios.

Diversos estudios de ciberseguridad indican que más del 60% de los usuarios reutiliza contraseñas en diferentes servicios. Este comportamiento convierte a las filtraciones de datos en una amenaza persistente, ya que las credenciales robadas pueden seguir utilizándose durante años.

Cómo protegerse frente al credential stuffing

Reducir el riesgo asociado a esta técnica requiere adoptar una serie de buenas prácticas de seguridad digital. Aunque los sistemas de protección de las empresas son importantes, la responsabilidad también recae en los propios usuarios.

Una de las medidas más importantes es evitar reutilizar contraseñas en diferentes plataformas. Cada cuenta debería disponer de una clave única que no se utilice en ningún otro servicio.

Otra recomendación clave es utilizar gestores de contraseñas. Estas herramientas permiten generar combinaciones complejas y almacenarlas de forma segura, evitando que los usuarios tengan que recordar múltiples claves.

También resulta fundamental activar la autenticación en dos factores siempre que esté disponible. Este sistema añade una capa adicional de seguridad, ya que incluso si un atacante conoce la contraseña, necesitará un segundo elemento de verificación para acceder a la cuenta.

Además, es aconsejable comprobar periódicamente si una dirección de correo electrónico ha aparecido en alguna filtración de datos. Existen servicios especializados que permiten detectar estas exposiciones y alertar a los usuarios para que cambien sus credenciales.

“En un entorno en el que las filtraciones de datos son recurrentes y las credenciales robadas circulan durante años, el credential stuffing demuestra que la comodidad puede salir cara. Eliminar la reutilización de contraseñas y activar el segundo factor de autenticación son medidas sencillas que reducen enormemente el impacto de este tipo de ataques. La gestión adecuada de credenciales ya no es opcional: es una práctica básica de seguridad digital”, concluye Albors.

Los cibermalos pueden usar los sensores de neumáticos de tu coche para rastrearte

Los sensores de presión de neumáticos de los coches modernos pueden exponer a los conductores a rastreo de forma involuntaria. Así lo pone de manifiesto una investigación llevada a cabo por el Instituto IMDEA Networks, junto con socios europeos. 

Dicho sistema se sirve de pequeños sensores que van en cada rueda para controlar la presión de los neumáticos y manda señales inalámbricas a la computadora del coche, alertando al conductor si el neumático está desinflado.

Pero estos dispositivos también enviarían un número de identificación único en señales inalámbricas claras y sin cifrar, así que cualquier persona que se encuentra próxima físicamente puede capturar la señal y reconocer el mismo automóvil más tarde. Como estas señales de radio atraviesan paredes y vehículos, pueden ser captadas por pequeños receptores inalámbricos ocultos. 

Durante diez semanas, el equipo recopiló más de seis millones de mensajes de más de 20.000 vehículos usando receptores de bajo coste (unos 100 dólares). Combinando las señales de las cuatro ruedas, lograron identificar patrones de movimiento, como rutinas diarias, horarios de llegada o permanencia en lugares concretos. Además, los datos de presión permiten inferir el tipo de vehículo o si transporta carga, ampliando las posibilidades de vigilancia.

Espionaje desde la distancia

El estudio demostró que se pueden capturar señales de automóviles en movimiento y a distancias superiores a 50 metros, incluso cuando los sensores se encuentran dentro de edificios o lugares ocultos. Esto hace que el rastreo encubierto sea técnicamente viable.

«Nuestros resultados demuestran que las señales de estos sensores de neumáticos pueden utilizarse para seguir vehículos y aprender sus patrones de movimiento», afirma Domenico Giustiniano , profesor de investigación del Instituto IMDEA Networks. 

«Esto significa que una red de receptores inalámbricos económicos podría monitorizar silenciosamente los patrones de movimiento de los coches en entornos reales. Esta información podría revelar rutinas diarias, como la hora de llegada al trabajo o los hábitos de viaje», añade. 

El Dr. Alessio Scalingi , ex estudiante de doctorado en IMDEA Networks y ahora profesor asistente en la Universidad Carlos III de Madrid, afirma que a medida que los vehículos se conectan cada vez más, «incluso los sensores orientados a la seguridad como el TPMS deben diseñarse teniendo la seguridad en mente , ya que los datos que parecen pasivos e inofensivos pueden convertirse en un poderoso identificador cuando se recopilan a escala”, destaca.

Lamentablemente, la normativa actual de ciberseguridad vehicular no cubre específicamente el TPMS, por lo que estos siguen siendo vulnerables. Los investigadores han pedido a fabricantes y reguladores que incorporen cifrado y autenticación en los sistemas del futuro para evitar que funciones de seguridad se conviertan en herramientas de vigilancia.

Qué es un island hopping y por qué preocupa a las empresas

Un reciente informe elaborado por Google muestra cómo el foco de muchos ciberataques se ha trasladado en Europa desde las infraestructuras técnicas hacia las personas y los procesos organizativos en el caso del sector de Defensa. 

La firma de Mountain View destaca que los atacantes explotan cada vez más los procesos de recursos humanos, los sistemas de contratación, las redes profesionales y los dispositivos personales como vías de acceso a entornos corporativos. Así, muchos incidentes se originan fuera del perímetro tradicional de seguridad corporativa de las organizaciones.

Los piratas informáticos no siempre atacan a un objetivo de manera directa, sino que en ocasiones dan ciertas vueltas o circunloquios para amenazar a empresas y organismos. Una estrategia común es apuntar al eslabón más débil de la cadena de suministro. Muchas intrusiones comienzan con proveedores menos protegidos que facilitan entrar en objetivos de alto valor. A estos ataques se les llama comunmente ‘island hopping’.

Dado que las organizaciones más grandes suelen tener controles robustos, los adversarios buscan agujeros en MSP, proveedores TI o software de terceros para colarse. 

Allá por 2019, una investigación de Carbon Black ya advertía de que los ataques de island hopping estaban ganando popularidad en la ‘cibermaloesfera’. Este proveedor de seguridad de endpoints recopiló datos de más de un centenar de sus socios de respuesta a incidentes en los últimos 90 días y descubrió que la mitad de los ataques estudiados habían implementado el citado método indirecto

Con el auge del ransomware en los últimos años, el porcentaje no habría hecho más que crecer. Un informe publicado hace unas semanas por Cipher, división de ciberseguridad del Grupo Prosegur, señala que los ciberataques a la cadena de suministro se duplicaron en 2025 y alcanzaron un coste global de 53.200 millones de dólares. 

El 22,5% de las brechas de seguridad registradas el año pasado involucraron a terceros o proveedores, según el citado informe. Esto supondría el doble que en 2024. 

“La cadena de suministro digital se ha convertido en el nuevo perímetro de ataque. Los adversarios ya no necesitan vulnerar directamente a una gran compañía, les basta con comprometer a uno de sus proveedores tecnológicos para escalar el impacto de forma silenciosa y masiva”, señalaba David Manzanero Iglesias, responsable de la x63 Unit de Cipher.

Por qué se llama así

El término ‘island hopping’ proviene originalmente de la estrategia militar de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico: los ejércitos aliados, en lugar de atacar simultáneamente todas las ínsulas controladas por Japón, saltaban de isla en isla estratégicamente, ocupando primero posiciones menos defendidas para luego avanzar hacia los objetivos principales. La idea era usar territorios intermedios como base o puente, evitando enfrentamientos directos con la posición más fortificada y maximizando eficiencia y seguridad.

En ciberseguridad, la metáfora se aplica de forma casi literal: los atacantes no van directamente al objetivo más valioso, sino que comprometen primero ‘islas’ más débiles, como proveedores, filiales o servicios de terceros, y desde allí ‘saltan’ hacia la empresa principal. 

Así, cada proveedor o tercero actúa como una ínsula intermedia que facilita el acceso a la meta final, replicando la lógica de avance progresivo que se usaba durante la contienda. La clave es que el atacante aprovecha la confianza y los accesos de terceros para moverse lateralmente, muchas veces sin ser detectado.

Algunos ejemplos  

Un ejemplo ‘sonado’ de este tipo de ataques fue la vulnerabilidad explotada en el software de transferencia de archivos MOVEit por parte del grupo de ransomware Cl0p en 2023, llegándose a filtrar datos de más de 2.700 organizaciones. El incidente afectó a gigantes empresariales de sectores como la banca, la sanidad o la administración pública.

La empresa española de drones Umiles, víctima de uno de los grupos de ransomware más conocidos

El grupo de ransomware Everest ha vuelto a situar su actividad en el foco de la ciberseguridad internacional tras la publicación de un listado de supuestas víctimas en su portal de filtraciones de la dark web. 

Según puede verse en las muestras compartidas por los ciberdelincuentes, estos tendrían en su poder documentos internos y nombres de empleados. 

La banda la ha dado a la firma hasta el próximo 29 de mes para hacer públicos su información. Por el momento no hay información sobre el rescate que le habría exigido. 

Umiles es una empresa española del sector de los drones fundada en 2016 y considerada uno de los principales operadores de servicios con aeronaves no tripuladas en España. 

La compañía, con más de un centenar de empleados, está especializada en soluciones profesionales con UAVs como espectáculos de luces, filmación audiovisual, inspecciones industriales,  emergencias y seguridad y vigilancia. También fabrica parte de sus propios drones en nuestro país y opera en más de una decena de países de Europa y Latinoamérica. Su flota alcanza casi 2.000 drones y hasta la fecha ha formado a más de 400 pilotos en su escuela Umiles University. 

La firma fue bastante mediática hace unos meses al aparecer en el primer programa de la temporada de El Hormiguero con un espectáculo aéreo que incluía 350 drones. 

Desde Escudo Digital nos hemos puesto en contacto con la empresa española para confirmar el ciberataque y conocer las medidas que han tomado. Desde la compañía han respondido a nuestra solicitud explicando que:

«Desde UMILES podemos confirmar que hemos tenido conocimiento de una filtración que afecta a datos de baja sensibilidad y relativos al año 2019. Queremos trasladar un mensaje de tranquilidad, ya que se trata de una información de carácter limitado y que en ningún caso compromete datos críticos de la empresa. 

Desde UMILES contamos con sistemas de seguridad y protección de la información sólidos y actualizados, y trabajamos de manera continua para garantizar la integridad y confidencialidad de todos nuestros datos. Asimismo, estamos analizando el origen de esta filtración para reforzar si cabe, nuestras medidas de prevención». 

Uno de los grupos de ransomware más peligrosos

Everest es una de las bandas más activas dentro del panorama del ransomware. El grupo apareció en el radar de la ciberseguridad a finales de 2020. En sus inicios, se centraba principalmente en la publicación de datos robados sin un componente fuerte de cifrado de sistemas. Con el tiempo, especialmente entre 2021 y 2023, el grupo fue incorporando técnicas más propias del ransomware tradicional.

A partir de 2023, Everest empezó a mostrar una evolución clara hacia un rol de Initial Access Broker (IAB), un intermediario que no solo ataca directamente, sino que también vende accesos a redes corporativas comprometidas a otros grupos criminales.

En cuanto a sus posibles conexiones, la banda ha sido relacionada por analistas de inteligencia de amenazas con otros grupos del ecosistema ransomware, como BlackByte, principalmente por similitudes en técnicas, herramientas utilizadas y patrones de intrusión. También se le vincula con familias de ransomware previas o derivadas como EverBe 2.0.

Uno de cada tres intentos de fraude bancario no se notifica a la entidad

El 35% de los clientes de las entidades financieras españolas no informó a su banco tras sufrir un intento de fraude o phishing (técnica de estafa en la que un atacante se hace pasar por una entidad legítima), informa EP, según un estudio de la consultora tecnológica española especializada en el sector financiero y asegurador Qaracter.

Entre quienes recibieron ese intento de engaño, el 51,4% no llegó a comunicárselo a la entidad, y un 5,7% reconoce haber perdido dinero o haber sufrido acceso a su cuenta.

Confianza digital alta

No obstante, la investigación señala que 9 de cada 10 usuarios se sienten bastante o muy seguros al operar online con su banco, lo que confirma que «la confianza en la banca digital es alta», atestiguan desde Qaracter, aunque identifican que esa percepción «no siempre se traduce en una respuesta activa cuando se produce una amenaza».

«Los datos muestran que la confianza digital ya existe, pero la resiliencia real se mide en cómo reaccionan las organizaciones y sus clientes cuando el riesgo se materializa. El gran reto para banca y seguros no es solo prevenir mejor, sino hacer más fácil, más rápida y más clara la respuesta al fraude«, ha asegurado el consejero delegado de la consultora tecnológica, Enrique Galván.

Además, desde el punto de vista corporativo, el 96% de las empresas españolas sufrió algún tipo de ciberataque en 2024, mientras que los ataques al sector financiero aumentaron un 53% en 2023 a nivel global. Los servicios financieros concentraron el 17% de todos los incidentes en 2023, situándose a la cabeza entre los sectores más atacados.

Notion ha estado filtrando correos y fotos de perfil en sus páginas públicas

Una investigación reciente ha sacado a la luz un problema de privacidad en Notion, una de las herramientas de productividad más populares, con decenas de millones de personas que la utilizan en todo el mundo.

El origen de esta exposición se encuentra en los metadatos que acompañan a las páginas públicas. Cuando un documento de Notion se comparte sin restricciones, no solo muestra su contenido visible, sino que también puede incluir datos internos relacionados con los colaboradores.

Entre la información accesible hay nombres de usuario, imágenes de perfil e incluso direcciones de email asociadas a las cuentas.

Los investigadores advierten de que este comportamiento no se debe a un fallo puntual, sino a cómo está diseñada la plataforma. Aunque esta característica está contemplada en el funcionamiento de Notion, su impacto en la privacidad puede pasar desapercibido para la mayoría de los usuarios, que no son conscientes de que están exponiendo más información de la que creen.

Los investigadores advierten de que este comportamiento no se debe a un fallo puntual, sino a cómo está diseñada la plataforma. Aunque esta funcionalidad está contemplada en el funcionamiento de Notion, su impacto en la privacidad puede pasar desapercibido para la mayoría de los usuarios, que no son conscientes de que están exponiendo más información de la que creen.

La situación afecta tanto a usuarios individuales como a organizaciones que utilizan Notion para crear documentación, páginas públicas o repositorios de información accesibles desde la web. Cualquier contenido publicado sin restricciones podría estar revelando datos sobre las personas que han participado en su elaboración.

Notion está tratando de corregirlo

Inicialmente, Notion se justificó diciendo que se advertía a los usuarios sobre una posible exposición de estos detalles al publicar páginas. Pero los investigadores han demostrado que dichas advertencias no aparecían en la interfaz de publicación.

Tras las críticas públicas la compañía ha reconocido el problema. El portavoz de Notion, Max Schoening, ha confirmado que el comportamiento actual es inaceptable y ha señalado que están trabajando activamente en una solución.

En este momento, los desarrolladores del servicio están considerando algunas alternativas como eliminar la información de identificación personal de las respuestas de la API pública o introducir un sistema de enmascaramiento de correo electrónico similar a GitHub, según recoge Cyberpress.

Ante este escenario, los expertos recomiendan revisar cuidadosamente qué páginas están expuestas públicamente y limitar la información sensible que se comparte. También aconsejan utilizar cuentas o correos electrónicos diferenciados para colaboraciones abiertas y ser conscientes de las implicaciones de privacidad antes de publicar contenido en este tipo de plataformas.

Un ciberataque en criptomonedas desata retiradas de 13.000 millones en un gran prestamista DeFi

Un ciberataque en criptomonedas ha provocado la retirada de 13.000 millones en un gran prestamista DeFi. El detonante del episodio fue el uso de activos robados dentro del propio ecosistema DeFi. En concreto, los atacantes lograron sustraer tokens valorados en unos 300 millones de dólares y posteriormente utilizaron cerca de 200 millones como garantía para solicitar préstamos en plataformas descentralizadas.

La incertidumbre sobre si esas garantías podían perder valor o incluso ser inválidas impulsó, como es lógico, una salida masiva de capital.

En cifras, el valor total bloqueado en Aave cayó más de un 30% en cuestión de horas, situándose en torno a los 17.500 millones de dólares.

Se trata de un indicador clave en el sector que mide la cantidad de activos depositados en una plataforma y también uno de los principales termómetros de confianza.

El papel de los puentes entre blockchains

El origen técnico del ataque apunta a una vulnerabilidad en los llamados puentes entre redes blockchain. Estas herramientas permiten transferir activos entre diferentes ecosistemas digitales, pero también se han convertido en uno de los puntos más débiles de la infraestructura cripto.

En este caso, los atacantes explotaron un fallo en un sistema vinculado a Kelp DAO, que opera sobre un modelo de restaking. Este mecanismo permite reutilizar activos bloqueados para generar más rendimiento, pero añade complejidad y riesgo al sistema.

El protocolo afectado utilizaba tecnología desarrollada por LayerZero, lo que pone de relieve la exposición de múltiples capas dentro del ecosistema. La combinación de estos factores facilitó el acceso a tokens derivados de Ether, conocidos como rsETH.

Estrategia atípica de los atacantes

A diferencia de otros incidentes, donde los ciberdelincuentes buscan blanquear rápidamente los activos robados, en este caso optaron por una estrategia distinta. En lugar de liquidar los fondos, los utilizaron como garantía para pedir prestadas otras criptomonedas.

Este movimiento elevó el riesgo. En total, los atacantes llegaron a solicitar más de 230 millones de dólares en préstamos utilizando estos tokens como respaldo. La maniobra generó dudas sobre la solidez de las garantías dentro de la plataforma.

Ante esta situación, Aave decidió congelar los mercados relacionados con estos activos como medida preventiva.

La plataforma aseguró que los tokens seguían respaldados, pero mantuvo las restricciones mientras se analizaba el alcance del incidente.

Efecto contagio en todo el sector DeFi

El impacto no se limitó a una sola plataforma. En apenas 48 horas, el valor total bloqueado en los principales protocolos de préstamos DeFi se redujo en unos 13.000 millones de dólares.

Plataformas como Morpho también registraron salidas relevantes, aunque su exposición directa al activo comprometido era limitada. Su director ejecutivo, Paul Frambot, señaló que la plataforma tenía una exposición mínima, pero aun así sufrió retiradas superiores a los 1.000 millones de dólares.

Un entorno sin red de seguridad tradicional

Las finanzas descentralizadas se basan en contratos inteligentes que operan sin supervisión central. Esto permite mayor autonomía, pero también implica que no existen garantías tradicionales como las que ofrecen los sistemas bancarios.

La tecnología permite operar sin intermediarios, pero también elimina capas de protección que en el sistema financiero tradicional son fundamentales. Esta característica hace que cualquier vulnerabilidad tenga un impacto directo e inmediato.

Además, la sofisticación del ataque ha llevado a algunos expertos a apuntar a grupos altamente organizados.

Investigaciones preliminares sugieren que podría tratarse de actores vinculados a Corea del Norte, conocidos por su actividad en el ámbito de los ciberataques financieros.

Los datos personales de Florentino Pérez y Rafael del Pino, en manos de los ciberdelincuentes

Un ciberataque habría provocado la exposición de datos personales del presidente del Real Madrid y ACS, Florentino Pérez, y del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, según ha publicado The Objective

Entre los datos que han quedado comprometidos habría nombres de usuario, direcciones de correo electrónico y otros bastante más comprometedores, como direcciones físicas, fechas de nacimiento y números de DNI. 

Asimismo, hay otros elementos sensibles, como los modelos de coches usados o la aseguradora de uno de los dos afectados. 

Los detalles habrían permanecido publicados en estos sitios durante semanas, aunque la Policía ya ha procedido a su eliminación, según asegura el citado medio. 

Al margen de esto, también se ha encontrado la de Juan Abelló, propietario de Torreal y uno de los mayores terratenientes y coleccionistas de arte privado de nuestro país. En su caso se ha expuesto su formación académica, vivienda, DNI, seguro y vehículos. 

Por ahora no se sabe quién es el actor de amenazas detrás de esta filtración. Actualmente el CNI está tratando de localizar al responsable.

Antes fueron otros

En la misma página donde se han subido estos detalles se compartió en su momento información personal sobre la familia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los cibermalos publicaron los números de DNIs, las direcciones exactas de sus domicilios particulares y otros detalles de carácter biográfico y logístico. 

Los piratas informáticos también usaron la misma plataforma para hacer públicos detalles de la actual fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y algunas de sus antecesoras, como Dolores Delgado y María José Segarra.