La empresa española de drones Umiles, víctima de uno de los grupos de ransomware más conocidos

El grupo de ransomware Everest ha vuelto a situar su actividad en el foco de la ciberseguridad internacional tras la publicación de un listado de supuestas víctimas en su portal de filtraciones de la dark web. 

Según puede verse en las muestras compartidas por los ciberdelincuentes, estos tendrían en su poder documentos internos y nombres de empleados. 

La banda la ha dado a la firma hasta el próximo 29 de mes para hacer públicos su información. Por el momento no hay información sobre el rescate que le habría exigido. 

Umiles es una empresa española del sector de los drones fundada en 2016 y considerada uno de los principales operadores de servicios con aeronaves no tripuladas en España. 

La compañía, con más de un centenar de empleados, está especializada en soluciones profesionales con UAVs como espectáculos de luces, filmación audiovisual, inspecciones industriales,  emergencias y seguridad y vigilancia. También fabrica parte de sus propios drones en nuestro país y opera en más de una decena de países de Europa y Latinoamérica. Su flota alcanza casi 2.000 drones y hasta la fecha ha formado a más de 400 pilotos en su escuela Umiles University. 

La firma fue bastante mediática hace unos meses al aparecer en el primer programa de la temporada de El Hormiguero con un espectáculo aéreo que incluía 350 drones. 

Desde Escudo Digital nos hemos puesto en contacto con la empresa española para confirmar el ciberataque y conocer las medidas que han tomado. Desde la compañía han respondido a nuestra solicitud explicando que:

«Desde UMILES podemos confirmar que hemos tenido conocimiento de una filtración que afecta a datos de baja sensibilidad y relativos al año 2019. Queremos trasladar un mensaje de tranquilidad, ya que se trata de una información de carácter limitado y que en ningún caso compromete datos críticos de la empresa. 

Desde UMILES contamos con sistemas de seguridad y protección de la información sólidos y actualizados, y trabajamos de manera continua para garantizar la integridad y confidencialidad de todos nuestros datos. Asimismo, estamos analizando el origen de esta filtración para reforzar si cabe, nuestras medidas de prevención». 

Uno de los grupos de ransomware más peligrosos

Everest es una de las bandas más activas dentro del panorama del ransomware. El grupo apareció en el radar de la ciberseguridad a finales de 2020. En sus inicios, se centraba principalmente en la publicación de datos robados sin un componente fuerte de cifrado de sistemas. Con el tiempo, especialmente entre 2021 y 2023, el grupo fue incorporando técnicas más propias del ransomware tradicional.

A partir de 2023, Everest empezó a mostrar una evolución clara hacia un rol de Initial Access Broker (IAB), un intermediario que no solo ataca directamente, sino que también vende accesos a redes corporativas comprometidas a otros grupos criminales.

En cuanto a sus posibles conexiones, la banda ha sido relacionada por analistas de inteligencia de amenazas con otros grupos del ecosistema ransomware, como BlackByte, principalmente por similitudes en técnicas, herramientas utilizadas y patrones de intrusión. También se le vincula con familias de ransomware previas o derivadas como EverBe 2.0.

Uno de cada tres intentos de fraude bancario no se notifica a la entidad

El 35% de los clientes de las entidades financieras españolas no informó a su banco tras sufrir un intento de fraude o phishing (técnica de estafa en la que un atacante se hace pasar por una entidad legítima), informa EP, según un estudio de la consultora tecnológica española especializada en el sector financiero y asegurador Qaracter.

Entre quienes recibieron ese intento de engaño, el 51,4% no llegó a comunicárselo a la entidad, y un 5,7% reconoce haber perdido dinero o haber sufrido acceso a su cuenta.

Confianza digital alta

No obstante, la investigación señala que 9 de cada 10 usuarios se sienten bastante o muy seguros al operar online con su banco, lo que confirma que «la confianza en la banca digital es alta», atestiguan desde Qaracter, aunque identifican que esa percepción «no siempre se traduce en una respuesta activa cuando se produce una amenaza».

«Los datos muestran que la confianza digital ya existe, pero la resiliencia real se mide en cómo reaccionan las organizaciones y sus clientes cuando el riesgo se materializa. El gran reto para banca y seguros no es solo prevenir mejor, sino hacer más fácil, más rápida y más clara la respuesta al fraude«, ha asegurado el consejero delegado de la consultora tecnológica, Enrique Galván.

Además, desde el punto de vista corporativo, el 96% de las empresas españolas sufrió algún tipo de ciberataque en 2024, mientras que los ataques al sector financiero aumentaron un 53% en 2023 a nivel global. Los servicios financieros concentraron el 17% de todos los incidentes en 2023, situándose a la cabeza entre los sectores más atacados.

Notion ha estado filtrando correos y fotos de perfil en sus páginas públicas

Una investigación reciente ha sacado a la luz un problema de privacidad en Notion, una de las herramientas de productividad más populares, con decenas de millones de personas que la utilizan en todo el mundo.

El origen de esta exposición se encuentra en los metadatos que acompañan a las páginas públicas. Cuando un documento de Notion se comparte sin restricciones, no solo muestra su contenido visible, sino que también puede incluir datos internos relacionados con los colaboradores.

Entre la información accesible hay nombres de usuario, imágenes de perfil e incluso direcciones de email asociadas a las cuentas.

Los investigadores advierten de que este comportamiento no se debe a un fallo puntual, sino a cómo está diseñada la plataforma. Aunque esta característica está contemplada en el funcionamiento de Notion, su impacto en la privacidad puede pasar desapercibido para la mayoría de los usuarios, que no son conscientes de que están exponiendo más información de la que creen.

Los investigadores advierten de que este comportamiento no se debe a un fallo puntual, sino a cómo está diseñada la plataforma. Aunque esta funcionalidad está contemplada en el funcionamiento de Notion, su impacto en la privacidad puede pasar desapercibido para la mayoría de los usuarios, que no son conscientes de que están exponiendo más información de la que creen.

La situación afecta tanto a usuarios individuales como a organizaciones que utilizan Notion para crear documentación, páginas públicas o repositorios de información accesibles desde la web. Cualquier contenido publicado sin restricciones podría estar revelando datos sobre las personas que han participado en su elaboración.

Notion está tratando de corregirlo

Inicialmente, Notion se justificó diciendo que se advertía a los usuarios sobre una posible exposición de estos detalles al publicar páginas. Pero los investigadores han demostrado que dichas advertencias no aparecían en la interfaz de publicación.

Tras las críticas públicas la compañía ha reconocido el problema. El portavoz de Notion, Max Schoening, ha confirmado que el comportamiento actual es inaceptable y ha señalado que están trabajando activamente en una solución.

En este momento, los desarrolladores del servicio están considerando algunas alternativas como eliminar la información de identificación personal de las respuestas de la API pública o introducir un sistema de enmascaramiento de correo electrónico similar a GitHub, según recoge Cyberpress.

Ante este escenario, los expertos recomiendan revisar cuidadosamente qué páginas están expuestas públicamente y limitar la información sensible que se comparte. También aconsejan utilizar cuentas o correos electrónicos diferenciados para colaboraciones abiertas y ser conscientes de las implicaciones de privacidad antes de publicar contenido en este tipo de plataformas.

Un ciberataque en criptomonedas desata retiradas de 13.000 millones en un gran prestamista DeFi

Un ciberataque en criptomonedas ha provocado la retirada de 13.000 millones en un gran prestamista DeFi. El detonante del episodio fue el uso de activos robados dentro del propio ecosistema DeFi. En concreto, los atacantes lograron sustraer tokens valorados en unos 300 millones de dólares y posteriormente utilizaron cerca de 200 millones como garantía para solicitar préstamos en plataformas descentralizadas.

La incertidumbre sobre si esas garantías podían perder valor o incluso ser inválidas impulsó, como es lógico, una salida masiva de capital.

En cifras, el valor total bloqueado en Aave cayó más de un 30% en cuestión de horas, situándose en torno a los 17.500 millones de dólares.

Se trata de un indicador clave en el sector que mide la cantidad de activos depositados en una plataforma y también uno de los principales termómetros de confianza.

El papel de los puentes entre blockchains

El origen técnico del ataque apunta a una vulnerabilidad en los llamados puentes entre redes blockchain. Estas herramientas permiten transferir activos entre diferentes ecosistemas digitales, pero también se han convertido en uno de los puntos más débiles de la infraestructura cripto.

En este caso, los atacantes explotaron un fallo en un sistema vinculado a Kelp DAO, que opera sobre un modelo de restaking. Este mecanismo permite reutilizar activos bloqueados para generar más rendimiento, pero añade complejidad y riesgo al sistema.

El protocolo afectado utilizaba tecnología desarrollada por LayerZero, lo que pone de relieve la exposición de múltiples capas dentro del ecosistema. La combinación de estos factores facilitó el acceso a tokens derivados de Ether, conocidos como rsETH.

Estrategia atípica de los atacantes

A diferencia de otros incidentes, donde los ciberdelincuentes buscan blanquear rápidamente los activos robados, en este caso optaron por una estrategia distinta. En lugar de liquidar los fondos, los utilizaron como garantía para pedir prestadas otras criptomonedas.

Este movimiento elevó el riesgo. En total, los atacantes llegaron a solicitar más de 230 millones de dólares en préstamos utilizando estos tokens como respaldo. La maniobra generó dudas sobre la solidez de las garantías dentro de la plataforma.

Ante esta situación, Aave decidió congelar los mercados relacionados con estos activos como medida preventiva.

La plataforma aseguró que los tokens seguían respaldados, pero mantuvo las restricciones mientras se analizaba el alcance del incidente.

Efecto contagio en todo el sector DeFi

El impacto no se limitó a una sola plataforma. En apenas 48 horas, el valor total bloqueado en los principales protocolos de préstamos DeFi se redujo en unos 13.000 millones de dólares.

Plataformas como Morpho también registraron salidas relevantes, aunque su exposición directa al activo comprometido era limitada. Su director ejecutivo, Paul Frambot, señaló que la plataforma tenía una exposición mínima, pero aun así sufrió retiradas superiores a los 1.000 millones de dólares.

Un entorno sin red de seguridad tradicional

Las finanzas descentralizadas se basan en contratos inteligentes que operan sin supervisión central. Esto permite mayor autonomía, pero también implica que no existen garantías tradicionales como las que ofrecen los sistemas bancarios.

La tecnología permite operar sin intermediarios, pero también elimina capas de protección que en el sistema financiero tradicional son fundamentales. Esta característica hace que cualquier vulnerabilidad tenga un impacto directo e inmediato.

Además, la sofisticación del ataque ha llevado a algunos expertos a apuntar a grupos altamente organizados.

Investigaciones preliminares sugieren que podría tratarse de actores vinculados a Corea del Norte, conocidos por su actividad en el ámbito de los ciberataques financieros.

Los datos personales de Florentino Pérez y Rafael del Pino, en manos de los ciberdelincuentes

Un ciberataque habría provocado la exposición de datos personales del presidente del Real Madrid y ACS, Florentino Pérez, y del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, según ha publicado The Objective

Entre los datos que han quedado comprometidos habría nombres de usuario, direcciones de correo electrónico y otros bastante más comprometedores, como direcciones físicas, fechas de nacimiento y números de DNI. 

Asimismo, hay otros elementos sensibles, como los modelos de coches usados o la aseguradora de uno de los dos afectados. 

Los detalles habrían permanecido publicados en estos sitios durante semanas, aunque la Policía ya ha procedido a su eliminación, según asegura el citado medio. 

Al margen de esto, también se ha encontrado la de Juan Abelló, propietario de Torreal y uno de los mayores terratenientes y coleccionistas de arte privado de nuestro país. En su caso se ha expuesto su formación académica, vivienda, DNI, seguro y vehículos. 

Por ahora no se sabe quién es el actor de amenazas detrás de esta filtración. Actualmente el CNI está tratando de localizar al responsable.

Antes fueron otros

En la misma página donde se han subido estos detalles se compartió en su momento información personal sobre la familia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los cibermalos publicaron los números de DNIs, las direcciones exactas de sus domicilios particulares y otros detalles de carácter biográfico y logístico. 

Los piratas informáticos también usaron la misma plataforma para hacer públicos detalles de la actual fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y algunas de sus antecesoras, como Dolores Delgado y María José Segarra. 

Un ciberataque deja sin suministro a KFC y obliga a cerrar temporalmente algunos restaurantes

Los cibermalos le han montado un buen pollo a KFC, la famosa cadena de restaurantes de origen estadounidense. 

La empresa del Coronel Sanders ha confirmado que el incidente fue consecuencia de un acceso no autorizado por parte de un tercero a la infraestructura de la empresa encargada del transporte y la logística.

El reparto y abastecimiento no ha salpicado a KFC en España. El incidente solo afectó aparentemente a su filial en Japón. 

En un comunicado, la enseña nipona aclara que el ataque se llevó a cabo el domingo 13 de julio y desde el día siguiente comenzaron a producirse problemas en el suministro de productos, lo cual ha ocasionado que muchos restaurantes hayan tenido que limitar su carta, reducir su horario de apertura o incluso llegar a suspender temporalmente la actividad. 

Sin pedidos online

Para más inri, Kentucky Fried Chicken también ha tenido que interrumpir de forma temporal los pedidos realizados a través de su página web y aplicación móvil, así como los servicios de entrega a domicilio y pedidos para recoger en tienda, mientras trabaja en la recuperación de los sistemas afectados. 

Por el momento, KFC Japón no tiene constancia de que se haya producido una filtración de los detalles que estarían en manos de los amigos de lo ajeno. Tampoco ha revelado qué información haya podido verse comprometida durante el incidente.

La firma ha pedido disculpas a sus usuarios por las molestias ocasionadas y ha asegurado que está trabajando estrechamente con el proveedor afectado y el resto de empresas implicadas para restablecer la normalidad lo antes posible. 

No obstante, la empresa no ha revelado el número de clientes potencialmente afectados, ya que el impacto conocido hasta ahora se limita a las operaciones de distribución y al funcionamiento de los restaurantes.

Por ahora, ningún grupo conocido u operación de ransomware famosa ha reivindicado la autoría del incidente. 

Los ciberdelincuentes explotan una vulnerabilidad de Cisco parcheada hace casi dos décadas

Muchos routers y dispositivos de red continúan en servicio durante años sin recibir mantenimiento, lo que los convierte en un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes, incluso cuando las brechas que aprovechan fueron descubiertas hace décadas.

Aunque el problema fue corregido hace casi dos décadas, todavía existen dispositivos que siguen siendo vulnerables al mismo, lo que ha llevado al organismo estadounidense a incluirlo en su catálogo de Vulnerabilidades Explotadas Conocidas (KEV).

La falla, identificada como CVE-2007-4816, afecta a Cisco IOS, el sistema operativo presente en numerosos routers y equipos de red de la compañía. 

El problema se encuentra en la implementación del protocolo Internet Key Exchange (IKE) versión 1, utilizado para establecer conexiones VPN seguras entre dispositivos.

Si un equipo vulnerable tiene habilitada esta función, un atacante remoto puede enviar paquetes especialmente diseñados para provocar un fallo en el dispositivo. Dependiendo de la configuración del equipo, esto puede traducirse en una denegación de servicio (DoS), que deja el dispositivo fuera de funcionamiento, o incluso en la ejecución de código no autorizado.

No actualizarse puede pasar factura

Cisco solucionó esta vulnerabilidad en 2007 mediante actualizaciones de seguridad. Sin embargo, pese a que el fabricante hizo los deberes, CISA ha confirmado ahora que existen ataques reales que están aprovechando este fallo. Esto indica que todavía hay organizaciones que mantienen en funcionamiento dispositivos sin actualizar o equipos que han llegado al final de su vida útil y ya no reciben parches de seguridad.

Por el momento, la agencia estadounidense no ha revelado quién está detrás de la campaña ni ha facilitado información sobre las víctimas afectadas. Tampoco se ha atribuido la explotación de este fallo a ningún grupo de ransomware o actor de amenazas concreto.

Tras incorporar el CVE-2007-4816 a su catálogo KEV, CISA ha ordenado a las agencias federales de EE.UU. que apliquen las medidas de mitigación correspondientes dentro de los plazos establecidos. 

El organismo también recomienda al resto de organizaciones comprobar si todavía utilizan equipos afectados y, en ese caso, instalar las actualizaciones disponibles o sustituir los dispositivos que ya no cuenten con soporte.

Un hacker venga la derrota de Francia ante España asegurando que ha filtrado datos de la Academia de la RFEF

Un actor de amenazas ha publicado un mensaje en un foro de la dark web donde asegura haber tenido acceso no autorizado a información vinculada a la Academia Nacional de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) través de su plataforma web (academia.rfef.es). 

El atacante habría aprovechado la falta de reglas de autenticación y restricciones de acceso en un contenedor de almacenamiento (Firebase Storage bucket) y en la base de datos en tiempo real (Firebase Realtime Database). 

La brecha de seguridad habría permitido la extracción de un total de 504 archivos que suman un volumen de 182 MB, así como la enumeración de hasta 113.681 identificadores de usuario (Auth UIDs).

Entre el material presuntamente expuesto y puesto a disposición para su descarga pública figuran datos de carácter personal e información confidencial, incluyendo escaneos por ambas caras de documentos nacionales de identidad (DNI), fotografías de perfil, facturas, imágenes personales, materiales didácticos de cursos, documentos administrativos, diapositivas de formación, capturas de pantalla y un vídeo de entrenamiento. 

No obstante, la muestra del repositorio filtrado señala que los archivos expuestos estarían vinculados de forma concreta a al menos 16 usuarios.

El ciberdelincuente alega en todo irónico que llevó a cabo la intrusión tras perder dinero en una apuesta deportiva del encuentro España vs. Francia. 

Asimismo, el cibermalo advierte de que las claves API empleadas en la plataforma carecerían de restricciones de referencia, permitiendo el uso no autorizado de servicios de geolocalización e imágenes estáticas de Google Maps. 

Un ciberataque ‘con mucha escuela’

La Academia Nacional de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol, integrada dentro de La Academia RFEF, es el organismo oficial encargo de la enseñanza, capitación y certificación de los técnicos de fútbol, fútbol sala y fútbol playa en España.

A través de su oferta formativa, imparte y homologa las licencias oficiales federativas y las acreditaciones bajo el marco de la UEFA (como las titulaciones UEFA C, B, A y UEFA Pro), además de especializaciones técnicas como el entrenamiento de porteros o metodologías tácticas avanzadas.

Su plataforma online centraliza la gestión académica, permitiendo a los aspirantes e instructores gestionar la matriculación, el envío de documentación identificativa y el acceso a los contenidos teóricos y prácticos de los distintos niveles de cualificación.

Por ahora la RFEF no ha hecho comentarios sobre esta supuesta filtración de datos. Desde Escudo Digital nos hemos puesto en contacto con la institución para conocer más detalles de lo ocurrido y saber qué medidas ha adoptado. 

Un actor de amenazas ha publicado un mensaje en un foro de la dark web donde asegura haber tenido acceso no autorizado a información vinculada a la Academia Nacional de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) través de su plataforma web (academia.rfef.es). 

Según el post del ciberdelincuente, que responde al alias ‘misere’, el incidente respondería a una supuesta mala configuración de seguridad en los servicios de almacenamiento e infraestructura de Google Firebase utilizados por dicho sitio web.

El atacante habría aprovechado la falta de reglas de autenticación y restricciones de acceso en un contenedor de almacenamiento (Firebase Storage bucket) y en la base de datos en tiempo real (Firebase Realtime Database). 

La brecha de seguridad habría permitido la extracción de un total de 504 archivos que suman un volumen de 182 MB, así como la enumeración de hasta 113.681 identificadores de usuario (Auth UIDs).

Entre el material presuntamente expuesto y puesto a disposición para su descarga pública figuran datos de carácter personal e información confidencial, incluyendo escaneos por ambas caras de documentos nacionales de identidad (DNI), fotografías de perfil, facturas, imágenes personales, materiales didácticos de cursos, documentos administrativos, diapositivas de formación, capturas de pantalla y un vídeo de entrenamiento. 

No obstante, la muestra del repositorio filtrado señala que los archivos expuestos estarían vinculados de forma concreta a al menos 16 usuarios.

El ciberdelincuente alega en todo irónico que llevó a cabo la intrusión tras perder dinero en una apuesta deportiva del encuentro España vs. Francia. 

Asimismo, el cibermalo advierte de que las claves API empleadas en la plataforma carecerían de restricciones de referencia, permitiendo el uso no autorizado de servicios de geolocalización e imágenes estáticas de Google Maps. 

Un ciberataque ‘con mucha escuela’

La Academia Nacional de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol, integrada dentro de La Academia RFEF, es el organismo oficial encargo de la enseñanza, capitación y certificación de los técnicos de fútbol, fútbol sala y fútbol playa en España.

A través de su oferta formativa, imparte y homologa las licencias oficiales federativas y las acreditaciones bajo el marco de la UEFA (como las titulaciones UEFA C, B, A y UEFA Pro), además de especializaciones técnicas como el entrenamiento de porteros o metodologías tácticas avanzadas.

Su plataforma online centraliza la gestión académica, permitiendo a los aspirantes e instructores gestionar la matriculación, el envío de documentación identificativa y el acceso a los contenidos teóricos y prácticos de los distintos niveles de cualificación.

Los datos sanitarios superan a las tarjetas de crédito como el bien más preciado por los ciberdelincuentes

Historiales médicos, diagnósticos, datos biométricos… a lo largo de la vida, reunimos una enorme cantidad de información sanitaria sobre nuestra persona. Datos que, como es lógico, permanecen asociados durante toda la vida.

El crecimiento de la digitalización en hospitales, clínicas y aseguradoras ha multiplicado, cómo no, la superficie de ataque.

Los delincuentes han perfeccionado sus métodos para obtener beneficios mediante el robo, la venta y la extorsión con información extremadamente sensible.

El ransomware concentra más de un tercio de la actividad criminal

El último análisis elaborado por TrendAI pone de manifiesto que el ransomware representa ya el 36,3% de toda la actividad detectada en los mercados clandestinos relacionados con el sector sanitario.

Ya no se trata únicamente de cifrar servidores para exigir un rescate económico. Ahora los atacantes también extraen grandes cantidades de datos antes de bloquear los sistemas y utilizan esa información como elemento de presión.

Los delincuentes amenazan con publicar o comercializar los archivos robados si la organización afectada decide no pagar.

Esta estrategia de doble extorsión incrementa considerablemente el impacto económico, reputacional y legal para hospitales, laboratorios y proveedores sanitarios.

«A diferencia de una tarjeta de crédito, los diagnósticos, el historial de tratamiento o los datos biométricos de un paciente no pueden cancelarse y volver a emitirse, lo que hace que las organizaciones sanitarias resulten especialmente atractivas para los grupos de ransomware y los intermediarios de datos», explica José de la Cruz, director técnico de TrendAI Iberia.

Un negocio clandestino perfectamente organizado

El estudio describe una estructura criminal que funciona como una auténtica cadena de suministro.

En un primer nivel aparecen los denominados intermediarios de acceso inicial, especializados en localizar vulnerabilidades y vender puertas de entrada a redes corporativas.

Posteriormente intervienen los grupos de ransomware, que aprovechan esos accesos para infiltrarse, extraer documentación y cifrar los sistemas afectados.

Finalmente, plataformas especializadas comercializan historiales médicos, credenciales de acceso, datos de aseguradoras o paquetes completos de identidad, conocidos en el entorno criminal como «fullz».

Esta especialización permite que cada organización delictiva se concentre en una parte concreta del proceso, aumentando la eficiencia y la rentabilidad de los ataques.

Los historiales médicos tienen un valor excepcional

La documentación clínica reúne algunos de los conjuntos de información personal más completos que existen.

En un mismo expediente pueden encontrarse datos identificativos, documentación oficial, pólizas de seguro, diagnósticos, tratamientos, antecedentes médicos, información sobre salud mental, consumo de sustancias e incluso pruebas de imagen.

Esa enorme cantidad de información facilita diferentes modalidades de fraude de manera simultánea.

Los ciberdelincuentes pueden utilizarla para cometer robos de identidad, presentar reclamaciones fraudulentas a aseguradoras, falsificar recetas médicas o hacerse pasar por otra persona para acceder a tratamientos sanitarios.

Además, determinados diagnósticos o información especialmente delicada pueden convertirse en herramientas de extorsión dirigidas directamente contra las víctimas.

Un solo ataque puede afectar a cientos de organizaciones

Otra de las tendencias detectadas es el creciente interés por los proveedores de historias clínicas electrónicas y registros médicos digitales.

Cuando uno de estos servicios es comprometido, la brecha puede propagarse a numerosos centros sanitarios que utilizan la misma plataforma tecnológica.

Este efecto multiplicador convierte a estos proveedores en objetivos prioritarios para los grupos criminales, ya que una única intrusión puede ofrecer acceso indirecto a cientos de hospitales, clínicas o consultas médicas.

Llegados a este punto, ¿qué hacer? ¿cómo proteger dicha información? No queda otra: aplicar una gestión continua de vulnerabilidades, segmentar las redes, implantar autenticación multifactor y disponer de planes de respuesta ante incidentes que permitan contener rápidamente un ataque.

Historiales médicos, diagnósticos, datos biométricos… a lo largo de la vida, reunimos una enorme cantidad de información sanitaria sobre nuestra persona. Datos que, como es lógico, permanecen asociados durante toda la vida.

Y es precisamente esa permanencia la que ha elevado su valor dentro de los mercados ilegales donde operan grupos especializados en ransomware, intermediarios de acceso y redes dedicadas al fraude digital.

El crecimiento de la digitalización en hospitales, clínicas y aseguradoras ha multiplicado, cómo no, la superficie de ataque.

Los delincuentes han perfeccionado sus métodos para obtener beneficios mediante el robo, la venta y la extorsión con información extremadamente sensible.

El ransomware concentra más de un tercio de la actividad criminal

El último análisis elaborado por TrendAI pone de manifiesto que el ransomware representa ya el 36,3% de toda la actividad detectada en los mercados clandestinos relacionados con el sector sanitario.

Ya no se trata únicamente de cifrar servidores para exigir un rescate económico. Ahora los atacantes también extraen grandes cantidades de datos antes de bloquear los sistemas y utilizan esa información como elemento de presión.

Los delincuentes amenazan con publicar o comercializar los archivos robados si la organización afectada decide no pagar.

Esta estrategia de doble extorsión incrementa considerablemente el impacto económico, reputacional y legal para hospitales, laboratorios y proveedores sanitarios.

«A diferencia de una tarjeta de crédito, los diagnósticos, el historial de tratamiento o los datos biométricos de un paciente no pueden cancelarse y volver a emitirse, lo que hace que las organizaciones sanitarias resulten especialmente atractivas para los grupos de ransomware y los intermediarios de datos», explica José de la Cruz, director técnico de TrendAI Iberia.

Un negocio clandestino perfectamente organizado

El estudio describe una estructura criminal que funciona como una auténtica cadena de suministro.

En un primer nivel aparecen los denominados intermediarios de acceso inicial, especializados en localizar vulnerabilidades y vender puertas de entrada a redes corporativas.

Posteriormente intervienen los grupos de ransomware, que aprovechan esos accesos para infiltrarse, extraer documentación y cifrar los sistemas afectados.

Finalmente, plataformas especializadas comercializan historiales médicos, credenciales de acceso, datos de aseguradoras o paquetes completos de identidad, conocidos en el entorno criminal como «fullz».

Esta especialización permite que cada organización delictiva se concentre en una parte concreta del proceso, aumentando la eficiencia y la rentabilidad de los ataques.

Los historiales médicos tienen un valor excepcional

La documentación clínica reúne algunos de los conjuntos de información personal más completos que existen.

En un mismo expediente pueden encontrarse datos identificativos, documentación oficial, pólizas de seguro, diagnósticos, tratamientos, antecedentes médicos, información sobre salud mental, consumo de sustancias e incluso pruebas de imagen.

Esa enorme cantidad de información facilita diferentes modalidades de fraude de manera simultánea.

Los ciberdelincuentes pueden utilizarla para cometer robos de identidad, presentar reclamaciones fraudulentas a aseguradoras, falsificar recetas médicas o hacerse pasar por otra persona para acceder a tratamientos sanitarios.

Además, determinados diagnósticos o información especialmente delicada pueden convertirse en herramientas de extorsión dirigidas directamente contra las víctimas.

Un solo ataque puede afectar a cientos de organizaciones

Otra de las tendencias detectadas es el creciente interés por los proveedores de historias clínicas electrónicas y registros médicos digitales.

Cuando uno de estos servicios es comprometido, la brecha puede propagarse a numerosos centros sanitarios que utilizan la misma plataforma tecnológica.

Este efecto multiplicador convierte a estos proveedores en objetivos prioritarios para los grupos criminales, ya que una única intrusión puede ofrecer acceso indirecto a cientos de hospitales, clínicas o consultas médicas.

Un ciberdelincuente pone a la venta los datos de más de 51 millones de usuarios de Badoo

Un actor de amenazas afirma haber obtenido una base de datos masiva perteneciente a Badoo, una de las plataformas de citas online más populares a nivel internacional y también más veteranas. 

Se supone que la aplicación de dating acumula casi 500 millones de cuentas desde su lanzamiento hace dos décadas y tiene unos 30 millones de usuarios activos al mes, según recoge el informe Dating App Report 2026, publicado por la plataforma de inteligencia Business of Apps. 

Entre los datos supuestamente comprometidos y expuestos figuran direcciones de email, contraseñas, nombres completos, género, fechas de nacimiento, países, ciudades, números de teléfono, fotografías y detalles del perfil personal e intereses. 

Además, el conjunto de datos recopila metadatos de actividad interna de las cuentas, estado de las membresías (incluyendo indicadores de usuarios premium) y direcciones IP desde las que se conectaban las víctimas.

El origen exacto y la antigüedad de los registros aún están pendientes de verificación independiente por parte de analistas de ciberseguridad y existe la posibilidad de que esta muestra responda a registros antiguos filtrados o a un trabajo de web scrapping. No obstante una filtración de estas características conllevaría graves implicaciones para la privacidad. 

De confirmarse la autenticidad y contemporaneidad de la muestra, los usuarios afectados quedarían expuestos a un riesgo elevado de ataques de phishing dirigido, suplantación de identidad, secuestro de cuentas mediante relleno de credenciales (credential stuffing) e incluso posibles intentos de extorsión basados en el uso de la aplicación de citas.

Desde Escudo Digital nos hemos puesto con el departamento de prensa de la compañía para conocer más detalles sobre lo sucedido y actualizaremos la información si obtenemos respuesta. 

Otras veces que a Badoo le rompen el corazón… y la seguridad

Lamentablemente no es la primera vez que este servicio de citas decano sufre una brecha de seguridad. En 2013, Badoo sufrió una de las mayores brechas de ciberseguridad de su historia al ser víctima de una intrusión silenciosa que comprometió más de 127 millones de registros, correspondientes a unos 112 millones de usuarios únicos. 

Sin embargo, el incidente no salió a la luz pública hasta junio de 2016, cuando un reconocido ciberdelincuente apodado Peace_of_Mind puso a la venta la base de datos completa en el mercado negro The Real Deal de la dark web por una cifra cercana a los 2.800 dólares en bitcoins.

El conjunto de datos filtrado incluía nombres completos, direcciones de correo electrónico, fechas de nacimiento y nombres de usuario. El punto más crítico fue que las contraseñas estaban almacenadas bajo el algoritmo de cifrado MD5, un sistema completamente obsoleto que permitió a los atacantes descifrar millones de claves mediante fuerza bruta de forma masiva. 

Aunque Badoo inicialmente trató de restar importancia a la filtración sugiriendo que provenía de recopilaciones externas, análisis de expertos independientes como Troy Hunt confirmaron la veracidad de los datos, derivando en su inclusión en la plataforma Have I Been Pwned.

Un actor de amenazas afirma haber obtenido una base de datos masiva perteneciente a Badoo, una de las plataformas de citas online más populares a nivel internacional y también más veteranas. 

El pirata informático, que ha puesto a la venta su botín en un foro de la dark web, se jacta de que el paquete robado contiene información detallada de más de 51 millones de cuentas registradas en el servicio. 

Se supone que la aplicación de dating acumula casi 500 millones de cuentas desde su lanzamiento hace dos décadas y tiene unos 30 millones de usuarios activos al mes, según recoge el informe Dating App Report 2026, publicado por la plataforma de inteligencia Business of Apps. 

Entre los datos supuestamente comprometidos y expuestos figuran direcciones de email, contraseñas, nombres completos, género, fechas de nacimiento, países, ciudades, números de teléfono, fotografías y detalles del perfil personal e intereses. 

Además, el conjunto de datos recopila metadatos de actividad interna de las cuentas, estado de las membresías (incluyendo indicadores de usuarios premium) y direcciones IP desde las que se conectaban las víctimas.

El origen exacto y la antigüedad de los registros aún están pendientes de verificación independiente por parte de analistas de ciberseguridad y existe la posibilidad de que esta muestra responda a registros antiguos filtrados o a un trabajo de web scrapping. No obstante una filtración de estas características conllevaría graves implicaciones para la privacidad. 

De confirmarse la autenticidad y contemporaneidad de la muestra, los usuarios afectados quedarían expuestos a un riesgo elevado de ataques de phishing dirigido, suplantación de identidad, secuestro de cuentas mediante relleno de credenciales (credential stuffing) e incluso posibles intentos de extorsión basados en el uso de la aplicación de citas.

Desde Escudo Digital nos hemos puesto con el departamento de prensa de la compañía para conocer más detalles sobre lo sucedido y actualizaremos la información si obtenemos respuesta. 

Otras veces que a Badoo le rompen el corazón… y la seguridad

Lamentablemente no es la primera vez que este servicio de citas decano sufre una brecha de seguridad. En 2013, Badoo sufrió una de las mayores brechas de ciberseguridad de su historia al ser víctima de una intrusión silenciosa que comprometió más de 127 millones de registros, correspondientes a unos 112 millones de usuarios únicos. 

Sin embargo, el incidente no salió a la luz pública hasta junio de 2016, cuando un reconocido ciberdelincuente apodado Peace_of_Mind puso a la venta la base de datos completa en el mercado negro The Real Deal de la dark web por una cifra cercana a los 2.800 dólares en bitcoins.

El conjunto de datos filtrado incluía nombres completos, direcciones de correo electrónico, fechas de nacimiento y nombres de usuario. El punto más crítico fue que las contraseñas estaban almacenadas bajo el algoritmo de cifrado MD5, un sistema completamente obsoleto que permitió a los atacantes descifrar millones de claves mediante fuerza bruta de forma masiva.