Finlandia emite una orden de busca y captura contra el hacker que extorsionó a miles de pacientes de terapia – CYBERDEFENSA.MX

Las autoridades finlandesas han emitido una orden de busca y captura contra el pirata informático Aleksanteri Kivimäki, condenado por el ciberataque contra la empresa de psicoterapia Vastaamo y la posterior extorsión a decenas de miles de pacientes. La decisión llega después de que el Tribunal Supremo de Finlandia rechazara admitir el recurso presentado por el ciberdelincuente, dejando firme su condena.

El Tribunal de Apelación de Helsinki había condenado el pasado mes de febrero a Kivimäki a seis años y tres meses de prisión por acceso ilícito agravado a sistemas informáticos, extorsión e infracciones graves contra la intimidad, una sentencia que ahora adquiere firmeza tras el rechazo del Supremo a revisar el caso.

Los hechos se remontan a 2018, cuando los sistemas de la empresa de psicoterapia Vastaamo fueron comprometidos. El actor de amenazas consiguió acceder a la información personal y médica de alrededor de 33.000 pacientes, aunque la brecha no trascendió públicamente hasta varios años después.

La información robada incluía datos especialmente sensibles, como números de identidad, direcciones de correo electrónico, teléfonos, historiales médicos y notas tomadas por los terapeutas durante las sesiones con sus pacientes.

Tras obtener la información, el atacante intentó extorsionar inicialmente a la propia clínica exigiendo el pago de unos 380.000 dólares en bitcoins para evitar la publicación de los datos. Al no obtener el dinero, cambió de estrategia y comenzó a enviar correos electrónicos directamente a las víctimas.

Miles de pacientes recibieron amenazas en las que se les exigía entre 200 y 500 euros a cambio de no divulgar sus expedientes clínicos. Quienes no accedieron al chantaje vieron cómo parte de su información acabó publicada en Internet.

Entre los afectados había menores de edad y personas que acudían a terapia por abusos, depresión, trastornos psicológicos o experiencias traumáticas. La filtración provocó una enorme conmoción en Finlandia y algunas víctimas llegaron incluso a quitarse la vida tras la difusión de sus historiales.

Más de 24.000 personas presentaron denuncias ante la policía, convirtiendo el procedimiento en uno de los mayores procesos penales por ciberdelincuencia de la historia del país.

Siempre negó los hechos

Durante el proceso judicial, Kivimäki negó de forma reiterada cualquier implicación en el ataque. El acusado sostuvo que las pruebas digitales presentadas por la Fiscalía eran circunstanciales y cuestionó tanto el análisis de los servidores utilizados como el rastreo de las transacciones en criptomonedas supuestamente relacionadas con la extorsión.

No obstante, los tribunales consideraron acreditada su responsabilidad y destacaron la especial gravedad del caso por el enorme número de víctimas, la naturaleza extremadamente sensible de la información sustraída y el sufrimiento causado a personas especialmente vulnerables.

Aunque el tribunal señaló que los hechos habrían justificado incluso la pena máxima prevista por la legislación finlandesa, la condena fue ligeramente reducida debido a que el acusado alcanzó acuerdos de indemnización con parte de las víctimas.

Kivimäki permanecía en libertad desde septiembre, cuando el Tribunal de Apelación de Helsinki acordó excarcelarlo al considerar que la prolongada prisión preventiva que acumulaba hacía innecesario mantenerlo encarcelado mientras se resolvían los recursos.

Las autoridades finlandesas han emitido una orden de busca y captura contra el pirata informático Aleksanteri Kivimäki, condenado por el ciberataque contra la empresa de psicoterapia Vastaamo y la posterior extorsión a decenas de miles de pacientes. La decisión llega después de que el Tribunal Supremo de Finlandia rechazara admitir el recurso presentado por el ciberdelincuente, dejando firme su condena.

La orden ha sido emitida por la Policía de Uusimaa Oriental a petición de la Agencia de Sanciones Penales, que pretende localizar al hacker para trasladarlo a la prisión de Vantaa y que cumpla la pena impuesta. Sin embargo, su abogado ha asegurado a medios locales que desconoce el paradero de su cliente, aunque cree que ya no se encuentra en Finlandia.

El Tribunal de Apelación de Helsinki había condenado el pasado mes de febrero a Kivimäki a seis años y tres meses de prisión por acceso ilícito agravado a sistemas informáticos, extorsión e infracciones graves contra la intimidad, una sentencia que ahora adquiere firmeza tras el rechazo del Supremo a revisar el caso.

Los hechos se remontan a 2018, cuando los sistemas de la empresa de psicoterapia Vastaamo fueron comprometidos. El actor de amenazas consiguió acceder a la información personal y médica de alrededor de 33.000 pacientes, aunque la brecha no trascendió públicamente hasta varios años después.

La información robada incluía datos especialmente sensibles, como números de identidad, direcciones de correo electrónico, teléfonos, historiales médicos y notas tomadas por los terapeutas durante las sesiones con sus pacientes.

Tras obtener la información, el atacante intentó extorsionar inicialmente a la propia clínica exigiendo el pago de unos 380.000 dólares en bitcoins para evitar la publicación de los datos. Al no obtener el dinero, cambió de estrategia y comenzó a enviar correos electrónicos directamente a las víctimas.

Miles de pacientes recibieron amenazas en las que se les exigía entre 200 y 500 euros a cambio de no divulgar sus expedientes clínicos. Quienes no accedieron al chantaje vieron cómo parte de su información acabó publicada en Internet.

Entre los afectados había menores de edad y personas que acudían a terapia por abusos, depresión, trastornos psicológicos o experiencias traumáticas. La filtración provocó una enorme conmoción en Finlandia y algunas víctimas llegaron incluso a quitarse la vida tras la difusión de sus historiales.

Más de 24.000 personas presentaron denuncias ante la policía, convirtiendo el procedimiento en uno de los mayores procesos penales por ciberdelincuencia de la historia del país.

Siempre negó los hechos

Durante el proceso judicial, Kivimäki negó de forma reiterada cualquier implicación en el ataque. El acusado sostuvo que las pruebas digitales presentadas por la Fiscalía eran circunstanciales y cuestionó tanto el análisis de los servidores utilizados como el rastreo de las transacciones en criptomonedas supuestamente relacionadas con la extorsión.

No obstante, los tribunales consideraron acreditada su responsabilidad y destacaron la especial gravedad del caso por el enorme número de víctimas, la naturaleza extremadamente sensible de la información sustraída y el sufrimiento causado a personas especialmente vulnerables.

Aunque el tribunal señaló que los hechos habrían justificado incluso la pena máxima prevista por la legislación finlandesa, la condena fue ligeramente reducida debido a que el acusado alcanzó acuerdos de indemnización con parte de las víctimas.

Salesforce emite una nueva alerta de seguridad relacionada con el tercer ataque a clientes en seis meses

Los cazadores de amenazas y un grupo de víctimas no confirmadas están respondiendo a una serie de ataques dirigidos a clientes de Salesforce, que el proveedor reveló en un aviso de seguridad Sábado.

«Salesforce está monitoreando activamente la actividad de amenazas dirigida a sitios públicos de Experience Cloud, incluidos los intentos de aprovechar configuraciones de usuarios invitados demasiado permisivas», dijo la compañía en la alerta.

La campaña marca el tercer ataque generalizado dirigido a clientes de Salesforce en aproximadamente seis meses.

El número de víctimas atrapadas por los últimos ataques no está verificado, pero ShinyHunters, el grupo de amenazas que se atribuye la responsabilidad de los ataques, afirma que unas 100 empresas ya se han visto afectadas.

Los investigadores dijeron a CyberScoop que confían en que el grupo de amenazas detrás de la campaña está asociado con ShinyHunters, un equipo que anteriormente robó datos de instancias de Salesforce para intentos de extorsión.

Salesforce no atribuyó los ataques, pero culpó a un «grupo conocido de actores de amenazas», y agregó que el problema es no debido a una vulnerabilidad en la plataforma de la empresa.

La compañía dijo que la actividad de amenazas refleja una tendencia más amplia de ataques basados ​​en identidad, en este caso configuraciones de usuario invitado configuradas por el cliente que exponen los sitios de Experience Cloud de acceso público a posibles ataques.

«Somos conscientes de un actor de amenazas que intenta identificar configuraciones erróneas dentro de las instancias de Salesforce Experience Cloud», dijo en un comunicado Charles Carmakal, director de tecnología de Mandiant Consulting. «Estamos trabajando estrechamente con Salesforce y nuestros clientes para proporcionar las reglas de detección y telemetría necesarias para mitigar el riesgo potencial».

Salesforce dijo que el actor de amenazas está utilizando una versión modificada de la herramienta de código abierto desarrollada por Mandiant. AuraInspector para buscar sitios públicos de Experience Cloud y robar datos de instancias con un perfil de usuario invitado.

Esta configuración está diseñada para proporcionar a los usuarios no autenticados acceso a datos destinados al consumo público. Sin embargo, los perfiles de invitados con permisos excesivos permiten a los atacantes ver datos adicionales consultando directamente los objetos de Salesforce CRM sin iniciar sesión, explicó la compañía.

Salesforce no dijo cuándo ni cómo se enteró de la última campaña dirigida a sus clientes, ni cuántas empresas ya se han visto afectadas. «No tenemos nada más que agregar en este momento», dijo Nicole Aranda, gerente senior de comunicaciones corporativas de Salesforce.

La empresa recomendó a los clientes que se aseguren de que las configuraciones de los usuarios invitados estén restringidas adecuadamente.

«Cualquier sistema expuesto a Internet debe configurarse con la expectativa de que será escaneado continuamente», dijo en un correo electrónico Shane Barney, director de seguridad de la información de Keeper Security.

“En esencia, se trata de una cuestión de gobernanza del acceso”, añadió. «Las cuentas de invitado, las cuentas de servicio y las integraciones de API deben tratarse con la misma disciplina que los usuarios privilegiados. Aplicar privilegios mínimos, restringir el acceso a la API y auditar continuamente los permisos son controles de seguridad fundamentales».

Los clientes de Salesforce se enfrentaron a un par de ataques que involucraron a proveedores externos el año pasado. Google Threat Intelligence Group dijo en ese momento que tenía conocimiento de más de 200 instancias de Salesforce potencialmente afectadas vinculadas a actividad maliciosa en aplicaciones Gainsight conectadas a entornos de clientes de Salesforce en noviembre.

Una ola de ataques posteriores más extensa descubierta en agosto afectó a más de 700 empresas que integraron el agente de chat de IA Salesloft Drift en sus entornos de Salesforce. ShinyHunters o grupos de amenazas afiliados al grupo de extorsión también participaron en ambas campañas.

Matt Kapko

Escrito por Matt Kapko

Matt Kapko es reportero de CyberScoop. Su ámbito incluye delitos cibernéticos, ransomware, defectos de software y (mala) gestión de vulnerabilidades. El californiano de toda la vida comenzó su carrera periodística en 2001 con paradas anteriores en Cybersecurity Dive, CIO, SDxCentral y RCR Wireless News. Matt tiene una licenciatura en periodismo e historia de la Universidad Estatal de Humboldt.