Un ciberataque de hackers iraníes paraliza una central eléctrica británica durante cuatro días
Una pequeña central eléctrica en Reino Unido permaneció cerrada durante cuatro jornadas el pasado mes de julio a causa de un ciberataque perpetrado por piratas informáticos de origen iraní, según ha revelado el diario británico The Telegraph.
«Se cree que es la primera vez que hackers vinculados al régimen iraní consiguen cerrar una instalación de este tipo en el Reino Unido, y se considera el ciberataque más exitoso de su clase», destacan desde el rotativo.
Las autoridades del país no han revelado el nombre o ubicación de la planta por motivos de seguridad. Lo que sí ha trascendido es que el personal trabajó durante cuatro jornadas para restablecer el servicio.
Afortunadamente, se trataba de unas instalaciones de tamaño reducido y el apagón no afectó al suministro general de Reino Unido. Pese a ello el Gobierno ha advertido a las compañías eléctricas y a las empresas sobre el incidente y les ha ofrecido orientación sobre cómo actuar.
El ataque también fue puesto en conocimiento del Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC), que forma parte del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) y ayuda a proteger las infraestructuras críticas del Reino Unido.
Se piensa que el ataque no buscó un perjuicio directo contra civiles, sino que los hackers vinculados a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán querían demostrar simplemente que podían acceder a las infraestructuras británicas y desconectarlas a su antojo.
Este incidente coincide en el tiempo con los sucesivos ataques de actores de amenazas iraníes al sistema hídrico de EE.UU. Estos han afectado a decenas de plantas de tratamiento de aguas residuales en una docena de estados, provocando inundaciones y baja presión en los grifos.
En junio Richard Horne, CEO del NCSC, reveló que la agencia había gestionado más de 200 ataques contra infraestructuras críticas nacionales durante el último año.
Daños colaterales
Irán ha intensificado sus ciberataques contra países occidentales desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques aéreos en febrero. Se han reportado presuntas operaciones iraníes en Alemania, Polonia, Finlandia, Bélgica y Albania, siendo Israel y otros países de Oriente Medio los objetivos más frecuentes.
En marzo, el Centro Nacional de Ciberseguridad ya recomendó a las organizaciones británicas que revisaran su estrategia de seguridad a la luz del conflicto.

