Espías chinos usan ofertas de empleo falsas en internet para robar secretos de Estado
Las agencias de espionaje más importantes de cinco países occidentales (EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, un grupo conocido como los ‘Five Eyes’ o ‘los Cinco Ojos’) han lanzado una alerta urgente. Han descubierto que espías del gobierno chino se están haciendo pasar por reclutadores de empleo comunes y corrientes en Internet.
Para llevar a cabo su engaño estos espías usan una estrategia psicológica muy astuta que va por etapas. El primer lugar, crean perfiles falsos muy profesionales en páginas legítimas como LinkedIn, Indeed o Upwork, donde se presentan como directores de empresas de consultoría o centros de investigación que no existen en realidad.
Así, se ponen en contacto con los objetivos, ofreciéndoles un trabajo secundario o una colaboración. Ahí les piden un informe sencillo y público y, al entregarlo, pagan rápido y muy generosamente mediante plataformas como PayPal, Wise o Zelle, así como Western Union. De esa forma, se ganan su confianza.
El siguiente paso es ofrecer otros ‘trabajos’ ya fuera de las citadas plataformas de empleo. Así, piden establecer comunicación mediante apps de mensajería cifrada y empiezan a pagar con criptomonedas o transferencias raras para no dejar rastro.
Posteriormente, empiezan a solicitar datos más específicos, como opiniones internas de su empresa, borradores de leyes gubernamentales o documentos confidenciales. Así, los freelances acaban colaborando, sin apenas darse cuenta, con el espionaje para otro país.
Desde Five Eyes advierten de que revelar ciertos tipos de información puede poner en riesgo la vida de militares y otro personal, además de debilitar la prosperidad económica, mientras que los expertos que proporcionen currículos y datos personales pueden comprometer su privacidad.
Qué puede ocurrirles
Las agencias también recalcan que la colaboración con estos espías puede conllevar revocaciones de autorizaciones de seguridad, pérdida de empleo e incluso penas de cárcel.
El año pasado funcionarios de seguridad británicos ya alertaron al Parlamento de que agentes estatales chinos estaban usando la red social profesional LinkedIn para conectar con diputados, lores y personal parlamentario.

