El Segundo Informe de Ciberseguridad en vehículos eléctricos conectados, realizado por S2GRUPO, señala que se puede mejorar significativamente los mecanismos de seguridad frente a amenazas como la manipulación de datos, la inyección de mensajes, las denegaciones de servicio (DoS) y la extracción de información sensible.
Los principales puntos débiles que ha identificado el estudio son el uso de protocolos inseguros, la ausencia o baja efectividad de mecanismos de autenticación y protecciones contra la modificación de código, la insuficiente segmentación de redes, la baja efectividad en el proceso de gestión de vulnerabilidades y la ausencia de mecanismos de monitoreo y detección de anomalías o ciberataques.
Migración a protocolos más seguros
Propone el informe limitar las vulnerabilidades derivadas de la limitada seguridad de protocolos como el bus CAN (Controller Area Network). A largo plazo, una solución viable podría consistir en migrar los dispositivos a protocolos con opciones de seguridad más avanzadas, como FlexRay o Automotive Ethernet, que presentan capacidades integradas de autenticación, cifrado y protección contra ataques de denegación de servicio (DoS).
Mientras se produce la implementación, hay que securizar el protocolo CAN existente a través de la integración de mecanismos de autenticación para asegurar la legitimidad de los mensajes, la implementación de protecciones contra la elevación de privilegios y el empleo de cifrado para mantener la confidencialidad e integridad de las comunicaciones.
Securización de las unidades de control electrónico
Resulta crucial desarrollar mecanismos de autenticación robustos en las unidades de control electrónico (ECUs) con el objetivo de prevenir accesos no autorizados y acrecentar la protección frente a la elevación de privilegios. Debe asegurarse que estas medidas sean compatibles con los procesos de mantenimiento efectuados en talleres, para que no interfieran con las rutinas de diagnóstico y reparación.
Las ECUs, además, han de protegerse contra modificaciones maliciosas mediante técnicas como la firma digital de código, circunstancia que garantiza la integridad del software ejecutado.
Segmentación de redes
La segmentación implica que cada red interna esté aislada y que entre ellas tengan una visibilidad mínima y necesaria para limitar la posibilidad de que se materialicen ataques desde puntos accesibles que puedan comprometer los sistemas más críticos. Como se minimiza la posibilidad de interaccionar entre redes, se reduce el riesgo de que un ataque en una red menos protegida o más expuesta pueda propagarse a redes que controlan funciones vitales del vehículo.
Con la colocación estratégica de gateways en puntos clave o las propias ECUs actuando como firewalls puede lograrse el objetivo para que filtre el tráfico entre las diferentes redes del vehículo, permitiendo solo las comunicaciones necesarias y bloqueando cualquier intento de acceso no autorizado.
Implementación de un modo de diagnóstico seguro y centralizado
La implementación de un modo de diagnóstico centralizado posibilita la modificación de parámetros críticos del vehículo solo bajo condiciones seguras. Un ejemplo, el modo podría activarse únicamente cuando el vehículo esté detenido, notificando al usuario a través de indicadores visibles en el tablero. Es especialmente relevante para operaciones sensibles.
Actualizaciones seguras y regulares
Las actualizaciones seguras y regulares son vitales para mantener la integridad y seguridad de los sistemas de un vehículo, incluyendo el software de la ECU, los sistemas de infoentretenimiento y otros componentes electrónicos críticos. Estas son las claves de un proceso de actualización seguro:
- Autenticación y verificación. Todas las actualizaciones deben proceder de fuentes confiables y verificadas gracias a firmas digitales y certificados que eviten la instalación de software malicioso o comprometido.
- Transmisión segura. Las actualizaciones deben ser transmitidas a través de canales cifrados para proteger los datos durante la transferencia, con protocolos seguros como HTTPS o VPN.
- Verificación de integridad. El sistema debe verificar la integridad de los archivos de actualización para asegurarse de que no han sido modificados o corrompidos.
- Actualizaciones periódicas. Debe fijarse un calendario regular de actualizaciones para asegurar que los sistemas estén siempre protegidos contra las últimas amenazas conocidas, no solo con parches de seguridad, también con mejoras en la funcionalidad y el rendimiento.
Mejora de la protección de la seguridad física
Conviene reforzar las barreras físicas que protegen los componentes críticos del vehículo, como las ECUs, evitando accesos no autorizados. También hay que asegurarse de que todas las entradas físicas, como puertos de diagnóstico y sistemas de infoentretenimiento, estén protegidas con controles de acceso estrictos y autenticación. La seguridad física es un elemento complementario al resto de contramedidas.
Securización de vectores de entrada al vehículo
La baja seguridad de protocolos BUS, como el CAN, obliga a extremar las medidas de seguridad para proteger los vectores de entrada que permitan acceder a la red interna:
- Acceso remoto. Es esencial proteger las infraestructuras externas, incluyendo servidores, APIs y conexiones de red, mediante autenticación robusta, segmentación de redes y gestión proactiva de vulnerabilidades. Además, se debe asegurar que las redes privadas de acceso (APN) utilizadas para las comunicaciones móviles sean seguras, estableciendo cifrado fuerte, control de acceso y monitoreo constante para prevenir accesos no autorizados y ataques a la red.
- Acceso presencial inalámbrico. Debe reforzarse la seguridad de conexiones inalámbricas como Wi-Fi y Bluetooth, asegurando que estén adecuadamente segmentadas del resto de las redes del vehículo para minimizar el riesgo de comprometer otros sistemas ante accesos no autorizados.
- Acceso presencial alámbrico y sistemas de infoentretenimiento. Se tiene que garantizar la seguridad física y lógica del acceso a través del bus CAN, así como asegurar que los sistemas de infoentretenimiento estén aislados de otros sistemas críticos del vehículo y monitorizados para detectar y prevenir posibles intentos de explotación de vulnerabilidades.
Monitorización y detección de ataques
Constituir sistemas de monitorización continua sirve para la detección temprana de ataques. Las comunicaciones y el comportamiento del sistema deben ser estables y predecibles; cualquier desviación, como la aparición de IDs inusuales o la modificación de firmware, debe ser detectada y notificada al usuario. Estos sistemas de monitorización deben estar integrados con mecanismos de alerta en tiempo real y capacidades de respuesta automática.
Las mejoras en la monitorización continua y respuesta automática benefician especialmente a los vehículos en una flota, porque aumentan la seguridad y la confiabilidad al tiempo que aseguran que cualquier anomalía relacionada con la ciberseguridad sea detectada y gestionada, incluso vinculada con desviaciones de ruta o problemas mecánicos.