El FBI alerta de una estafa que suplanta a funcionarios municipales para cobrar permisos urbanísticos
El FBI ha alertado de una nueva campaña de phishing en EE.UU. en la que los cibermalos se hacen pasar por funcionarios municipales para reclamar pagos fraudulentos relacionados con permisos urbanísticos.
Según las autoridades, los atacantes envían correos electrónicos que aparentan proceder de departamentos municipales de planificación urbana o juntas de zonas. En ellos informan a la víctima de que debe realizar un pago para completar o acelerar la tramitación de su permiso.
Para reforzar la credibilidad del mensaje, los emails incluyen facturas falsas con cargos desglosados y referencias a supuestos expedientes administrativos.
Detalles que los hacen parecer auténticos
Una de las características que hace especialmente peligrosa esta campaña es que los correos contienen datos reales del proceso administrativo. En algunos casos, aparecen direcciones de propiedades, números de expediente o incluso los nombres de funcionarios locales. Estos datos suelen obtenerse de bases de datos públicas o de portales municipales donde se publican solicitudes de permisos y documentación urbanística.
El uso de información legítima hace que los mensajes resulten convincentes para las víctimas, que pueden estar esperando comunicaciones oficiales relacionadas con sus trámites. Además, estos emails suelen utilizar lenguaje técnico, logotipos institucionales y referencias a normativas urbanísticas para parecer auténticos.
La sensación de urgencia vuelve a aparecer una vez más en este tipo de estafas. Así, en muchos casos los delincuentes presionan a las víctimas para que realicen el pago rápidamente, advirtiendo de posibles retrasos o problemas administrativos si no se abona la tasa solicitada.
Es importante subrayar que las instrucciones de pago suelen incluir transferencias bancarias, apps de pagos entre particulares o incluso criptomonedas, métodos que dificultan recuperar el dinero una vez que se ha enviado.
Otro de los elementos utilizados en la estafa es el uso de direcciones de correo que imitan a dominios oficiales. Aunque a simple vista pueden parecer legítimas, en realidad proceden de servicios genéricos y no de dominios gubernamentales. Por ejemplo, algunos correos utilizan direcciones terminadas en “@usa.com” en lugar de dominios oficiales “.gov”.
Cómo protegerse
Ante este tipo de fraudes, las autoridades recomiendan verificar siempre cualquier solicitud de pago relacionada con trámites administrativos antes de realizar una transferencia. En caso de duda, lo más recomendable es contactar directamente con el ayuntamiento o el organismo correspondiente utilizando los teléfonos o correos publicados en su página web oficial.
Los expertos en ciberseguridad advierten de que este tipo de campañas de ingeniería social siguen aumentando y cada vez resultan más creíbles, en parte gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial que permiten crear mensajes más elaborados. Por ello, recuerdan que comprobar el origen de los correos y desconfiar de cualquier solicitud de pago urgente sigue siendo una de las mejores defensas frente a esta clase de estafas.

