Descubren Slopoly, un malware creado con IA empleado por Hive0163 en campañas financieras

Investigadores especializados en ciberdelincuencia han identificado recientemente un nuevo programa malicioso denominado Slopoly, vinculado a un actor de amenazas con motivación económica conocido como Hive0163.

El descubrimiento fue detallado por analistas de seguridad que estudiaron una serie de incidentes recientes relacionados con ransomware y robo masivo de información.

Según los expertos, Slopoly se utiliza principalmente en etapas avanzadas de los ataques, cuando los atacantes ya han logrado acceder a la infraestructura de la víctima y buscan mantener el control del sistema comprometido.

Golo Mühr, investigador de IBM X-Force, explicó el alcance de este fenómeno emergente. «Aunque todavía relativamente poco espectacular, el malware generado por IA como Slopoly demuestra lo fácil que es que los actores amenazantes puedan convertir la IA en un arma para desarrollar nuevos marcos de malware en una fracción del tiempo que solía llevar», afirmó el analista en un informe técnico.

Hive0163 y su historial en campañas de ciberextorsión

El grupo Hive0163 lleva tiempo siendo monitorizado por empresas de ciberseguridad debido a su participación en ataques orientados a obtener beneficios económicos. Sus operaciones se basan en estrategias de extorsión digital que combinan robo de información, amenazas de filtración de datos y despliegue de ransomware.

Entre las herramientas vinculadas anteriormente a este actor se encuentran varias familias de software malicioso utilizadas para comprometer redes corporativas. Los investigadores han relacionado a Hive0163 con utilidades como NodeSnake, Interlock RAT, JunkFiction loader y el ransomware Interlock, un arsenal que demuestra un elevado grado de especialización técnica.

En un ataque detectado a comienzos de 2026, los analistas observaron que el grupo desplegaba Slopoly después de obtener acceso inicial a los sistemas de la víctima. Durante más de una semana, el malware permaneció activo en los servidores comprometidos, permitiendo a los atacantes mantener presencia dentro de la red afectada mientras preparaban otras acciones.

Cómo funciona Slopoly dentro de los sistemas comprometidos

Las investigaciones señalan que Slopoly se distribuye mediante un script de PowerShell que suele instalarse en la ruta C:ProgramDataMicrosoftWindowsRuntime. Este archivo se genera a través de un constructor o builder que permite crear múltiples variantes del malware con configuraciones distintas.

Una vez instalado, el programa establece mecanismos de persistencia para garantizar que el acceso al sistema no se pierda tras reinicios o cambios en el entorno informático.

Para lograrlo, el malware crea una tarea programada denominada Runtime Broker, lo que permite ejecutar el script de manera automática en intervalos definidos.

Este tipo de persistencia es una técnica común en operaciones de espionaje digital y ransomware, ya que ofrece a los atacantes una puerta de entrada estable desde la que pueden lanzar nuevas acciones dentro de la red corporativa.

Indicios de desarrollo asistido por modelos de lenguaje

Uno de los aspectos más llamativos del análisis técnico es la posibilidad de que Slopoly haya sido desarrollado con ayuda de un modelo de lenguaje avanzado. Los investigadores detectaron características inusuales en el código que apuntan a la utilización de herramientas de inteligencia artificial.

Entre estas pistas se encuentran comentarios muy detallados dentro del script, una estructura organizada del código, manejo exhaustivo de errores y variables con nombres muy descriptivos.

Este tipo de elementos suele aparecer en programas generados o asistidos por modelos de lenguaje de gran tamaño.

Además, los comentarios internos del script describen el malware como un Cliente de Persistencia C2 Polimórfico, lo que sugiere que forma parte de una arquitectura de comando y control destinada a gestionar múltiples equipos comprometidos.

A pesar de esta denominación, los expertos señalan que el programa no presenta capacidades de mutación en tiempo real. Según explicó Mühr, el malware no modifica su propio código durante la ejecución, por lo que técnicamente no puede considerarse polimórfico en sentido estricto.

No obstante, el constructor utilizado para generar nuevas instancias permite modificar parámetros, nombres de funciones y configuraciones internas. Esta técnica es frecuente entre desarrolladores de malware porque complica la detección por parte de los sistemas de seguridad.

Un canal permanente de comunicación con los atacantes

Desde el punto de vista operativo, Slopoly funciona como una puerta trasera completa capaz de comunicarse constantemente con un servidor remoto controlado por los atacantes. Este mecanismo es fundamental para mantener el control del sistema infectado.

El malware envía cada 30 segundos un mensaje de latido del corazón que contiene información del equipo comprometido, incluyendo detalles del sistema operativo y otros datos técnicos. De esta forma, el servidor de comando y control puede comprobar si el dispositivo sigue activo.

Además, el programa consulta cada 50 segundos si existen nuevas órdenes pendientes. En caso afirmativo, ejecuta los comandos mediante el intérprete cmd.exe y posteriormente envía los resultados al servidor remoto.

Este flujo constante de comunicación permite a los atacantes ejecutar instrucciones de forma remota, recopilar información adicional o preparar nuevas fases del ataque.

La inteligencia artificial empieza a cambiar el desarrollo del malware

El caso de Slopoly refleja una tendencia creciente en el ecosistema del cibercrimen: el uso de inteligencia artificial para acelerar el desarrollo de herramientas ofensivas. Aunque el malware analizado no presenta técnicas especialmente sofisticadas, su proceso de creación sugiere que la IA podría estar reduciendo drásticamente el tiempo necesario para producir nuevas variantes.

Esto significa que los grupos criminales podrían generar software malicioso a gran escala, adaptándolo rápidamente para evadir sistemas de detección y atacar diferentes infraestructuras.

Google pagó más de 17 millones de dólares a investigadores que encontraron fallos de seguridad en 2025

Google desembolsó 17,1 millones de dólares en 2025 a investigadores de seguridad que reportaron vulnerabilidades en sus productos y servicios a través de sus programas de recompensas, conocidos como bug bounty. Es un 40% más que la cifra de 2024, cuando dio unos 12 millones de dólares en total.

Este tipo de iniciativas permite que especialistas externos analicen software y plataformas para detectar fallos antes de que puedan ser explotados por ciberdelincuentes. A cambio, las empresas pagan recompensas económicas en función de la gravedad de la brecha detectada.

Según los datos publicados por la firma de la gran G, el año pasado se aflojó el bolsillo con 747 investigadores que encontraron fallas en sus productos. 

Desde que lanzó su programa de recompensas en 2010, la empresa tecnológica asegura haber pagado más de 80 millones de dólares a estos hackers de sombrero blanco. 

Chrome, Android y la nube, entre los principales objetivos

Los fallos reportados en 2025 afectaron a varios de los servicios más utilizados de la compañía. Entre ellos se encuentran el navegador Chrome, la plataforma Android, los dispositivos propios de Google y los servicios de Google Cloud.

Durante el último año, la compañía también ha ampliado estos programas para incluir sistemas basados en inteligencia artificial generativa, una tecnología que plantea nuevos retos de seguridad.

Los pagos varían en función de la gravedad del fallo detectado y del impacto potencial que podría tener para los usuarios o las infraestructuras de la empresa.

Además de las recompensas enviadas a investigadores de forma individual, Google también organiza eventos presenciales de investigación de seguridad, en los que especialistas son invitados a analizar determinados productos durante varios días para intentar descubrir vulnerabilidades.

“Nuestro objetivo sigue siendo adelantarnos a las amenazas emergentes, adaptarnos a las tecnologías en evolución y continuar fortaleciendo la seguridad de los productos y servicios de Google; todo ello solo es posible en colaboración con la comunidad externa de investigadores con la que tenemos la suerte de colaborar”, ha explicado Google. 

Se desconoce cuáles son las cuantías más altas que proporcionó la empresa de Mountain View a los investigadores el pasado ejercicio en su programa de bug bounty. No obstante, el récord histórico se habría dado en 2022, con 605.000 dólares desembolsados a un investigador que encontró una vulnerabilidad crítica en Android. 

Los programas de recompensas por vulnerabilidades se han convertido en una práctica habitual en la industria tecnológica. Empresas como Microsoft, Apple o Meta mantienen iniciativas similares que buscan apoyarse en investigadores externos para detectar fallos de seguridad antes de que sean utilizados en ataques reales.

El FBI alerta de una estafa que suplanta a funcionarios municipales para cobrar permisos urbanísticos

El FBI ha alertado de una nueva campaña de phishing en EE.UU. en la que los cibermalos se hacen pasar por funcionarios municipales para reclamar pagos fraudulentos relacionados con permisos urbanísticos. 

Según las autoridades, los atacantes envían correos electrónicos que aparentan proceder de departamentos municipales de planificación urbana o juntas de zonas. En ellos informan a la víctima de que debe realizar un pago para completar o acelerar la tramitación de su permiso. 

Para reforzar la credibilidad del mensaje, los emails incluyen facturas falsas con cargos desglosados y referencias a supuestos expedientes administrativos.

Detalles que los hacen parecer auténticos

Una de las características que hace especialmente peligrosa esta campaña es que los correos contienen datos reales del proceso administrativo. En algunos casos, aparecen direcciones de propiedades, números de expediente o incluso los nombres de funcionarios locales. Estos datos suelen obtenerse de bases de datos públicas o de portales municipales donde se publican solicitudes de permisos y documentación urbanística.

El uso de información legítima hace que los mensajes resulten convincentes para las víctimas, que pueden estar esperando comunicaciones oficiales relacionadas con sus trámites. Además, estos emails suelen utilizar lenguaje técnico, logotipos institucionales y referencias a normativas urbanísticas para parecer auténticos.

La sensación de urgencia vuelve a aparecer una vez más en este tipo de estafas. Así, en muchos casos los delincuentes presionan a las víctimas para que realicen el pago rápidamente, advirtiendo de posibles retrasos o problemas administrativos si no se abona la tasa solicitada. 

Es importante subrayar que las instrucciones de pago suelen incluir transferencias bancarias, apps de pagos entre particulares o incluso criptomonedas, métodos que dificultan recuperar el dinero una vez que se ha enviado.

Otro de los elementos utilizados en la estafa es el uso de direcciones de correo que imitan a dominios oficiales. Aunque a simple vista pueden parecer legítimas, en realidad proceden de servicios genéricos y no de dominios gubernamentales. Por ejemplo, algunos correos utilizan direcciones terminadas en “@usa.com” en lugar de dominios oficiales “.gov”.

Cómo protegerse

Ante este tipo de fraudes, las autoridades recomiendan verificar siempre cualquier solicitud de pago relacionada con trámites administrativos antes de realizar una transferencia. En caso de duda, lo más recomendable es contactar directamente con el ayuntamiento o el organismo correspondiente utilizando los teléfonos o correos publicados en su página web oficial.

Los expertos en ciberseguridad advierten de que este tipo de campañas de ingeniería social siguen aumentando y cada vez resultan más creíbles, en parte gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial que permiten crear mensajes más elaborados. Por ello, recuerdan que comprobar el origen de los correos y desconfiar de cualquier solicitud de pago urgente sigue siendo una de las mejores defensas frente a esta clase de estafas.

Finlandia alerta de campañas de ciberespionaje de Rusia y China contra su sector tecnológico y de investigación

El servicio de inteligencia de Finlandia ha advertido de que Rusia y China mantienen campañas persistentes de ciberespionaje dirigidas contra el Gobierno, empresas tecnológicas y centros de investigación del país, según una nueva evaluación de seguridad nacional publicada esta semana.

El informe, elaborado por el Finnish Security and Intelligence Service (SUPO), señala que las actividades de inteligencia extranjera contra Finlandia son amplias y continuadas y combinan intrusiones informáticas, espionaje tradicional y operaciones de influencia destinadas a obtener información sensible y a influir en la toma de decisiones políticas.

Según el organismo, los servicios de inteligencia rusos y chinos representan actualmente la mayor amenaza para la seguridad nacional finlandesa, con operaciones dirigidas a múltiples sectores de la sociedad. En el punto de mira se encuentran no solo instituciones gubernamentales, sino también universidades, centros de investigación y compañiás tecnológicas. 

El informe señala además que no hay indicios de que estas operaciones vayan a disminuir, vaticinando que el país nórdico seguirá enfrentándose a intentos constantes de intrusión en sus sistemas.

Aunque el documento también menciona amenazas como el terrorismo o el extremismo interno, la agencia concluye que las actividades de inteligencia patrocinadas por Estados siguen siendo el riesgo más persistente.

El finés justifica los medios

Desde que Finlandia se incorporó a la OTAN en 2023, tras la invasión rusa de Ucrania, su valor estratégico dentro del sistema de seguridad europeo se ha acrecentado y también la ha convertido en un territorio más interesante para los servicios de inteligencia rivales. En los últimos años, el país ha sufrido varios incidentes relevantes. Uno de los más graves fue el ciberataque contra el proveedor de psicoterapia Vastaamo, en el que los atacantes robaron historiales terapéuticos extremadamente sensibles de decenas de miles de pacientes y trataron de extorsionar tanto a la empresa como a las propias víctimas.
El ciberdelincuente finlandés Aleksanteri Kivimäki fue posteriormente condenado a siete años de prisión por más de 20.000 intentos de extorsión relacionados con este caso.

Ese mismo año también se detectó una intrusión informática en los sistemas internos del Parlamento finlandés, utilizada por legisladores y personal. Las autoridades atribuyeron el ataque al grupo de ciberespionaje chino APT31, vinculado a Pekín. 

La ‘industrialización del fraude’: la IA y las redes criminales internacionales están impulsando estafas millonarias

El fraude financiero se ha convertido en uno de los delitos transnacionales más graves y de rápido crecimiento del mundo, según la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), que ha presentado el ‘Informe Global de Evaluación de Amenazas sobre Fraude Financiero 2026’. Este fenómeno, impulsado por la inteligencia artificial (IA) y la colaboración entre redes criminales, está transformando el panorama delictivo global. El secretario general de Interpol, Valdecy Urquiza, ha advertido sobre la ‘industrialización del fraude’, destacando el impacto devastador que tiene en las finanzas y vidas de las personas.

Este informe revela que el delito financiero ha dejado de ser una actividad periférica para convertirse en un fenómeno central dentro de la criminalidad organizada y subraya los vínculos crecientes del fraude con el tráfico de personas, el cibercrimen y otras actividades ilícitas. La combinación de IA y herramientas digitales de bajo costo está facilitando a los delincuentes planificar y ejecutar campañas de fraude de manera autónoma.

Asimismo destaca que el fraude impulsado por la inteligencia artificial puede ser hasta 4,5 veces más rentable que los métodos tradicionales. Los delincuentes utilizan la IA para recopilar información sobre las víctimas y ejecutar demandas de rescate, lo que hace que sus operaciones sean más eficientes y lucrativas. Además, se ha observado un aumento en la sextorsión, integrada en estafas de romance e inversiones, utilizando guiones automatizados y contenido generado por IA.

Colaboración entre grupos especializados

Las redes criminales colaboran cada vez más con grupos especializados en blanqueo de capitales, compartiendo tecnología y conocimientos para ampliar sus operaciones a escala mundial. El informe cita ejemplos en algunas regiones de África, donde grupos terroristas han recurrido a estafas basadas en criptomonedas como fuente de financiación. Esta cooperación internacional entre delincuentes está llevando el fraude a nuevas dimensiones, afectando a miles de personas en todo el mundo.

El informe también alerta sobre la expansión global de los llamados centros de estafa. Estas instalaciones, donde miles de personas, muchas de ellas víctimas de trata, son obligadas a participar en fraudes en línea, representan una nueva amenaza en el panorama delictivo. 

La cooperación policial es fundamental para enfrentar esta amenaza. Desde 2024, las notificaciones relacionadas con fraude emitidas por Interpol han aumentado un 54%, y la organización ha apoyado más de 1.500 casos transnacionales. Estas acciones han estado relacionadas con pérdidas estimadas en 1.100 millones de dólares. 

Un nuevo equipo internacional contra estos delitos

Para reforzar la respuesta internacional, Interpol ha anunciado la creación de un equipo internacional financiado por el Ministerio del Interior del Reino Unido. Este equipo tiene como objetivo atacar tanto los fraudes financieros como sus vínculos con el cibercrimen y la trata de personas. Con sede en la ciudad francesa de Lyon, Interpol busca coordinar esfuerzos a nivel global para enfrentar esta creciente amenaza.