Google pagó más de 17 millones de dólares a investigadores que encontraron fallos de seguridad en 2025
Google desembolsó 17,1 millones de dólares en 2025 a investigadores de seguridad que reportaron vulnerabilidades en sus productos y servicios a través de sus programas de recompensas, conocidos como bug bounty. Es un 40% más que la cifra de 2024, cuando dio unos 12 millones de dólares en total.
Este tipo de iniciativas permite que especialistas externos analicen software y plataformas para detectar fallos antes de que puedan ser explotados por ciberdelincuentes. A cambio, las empresas pagan recompensas económicas en función de la gravedad de la brecha detectada.
Según los datos publicados por la firma de la gran G, el año pasado se aflojó el bolsillo con 747 investigadores que encontraron fallas en sus productos.
Desde que lanzó su programa de recompensas en 2010, la empresa tecnológica asegura haber pagado más de 80 millones de dólares a estos hackers de sombrero blanco.
Chrome, Android y la nube, entre los principales objetivos
Los fallos reportados en 2025 afectaron a varios de los servicios más utilizados de la compañía. Entre ellos se encuentran el navegador Chrome, la plataforma Android, los dispositivos propios de Google y los servicios de Google Cloud.
Durante el último año, la compañía también ha ampliado estos programas para incluir sistemas basados en inteligencia artificial generativa, una tecnología que plantea nuevos retos de seguridad.
Los pagos varían en función de la gravedad del fallo detectado y del impacto potencial que podría tener para los usuarios o las infraestructuras de la empresa.
Además de las recompensas enviadas a investigadores de forma individual, Google también organiza eventos presenciales de investigación de seguridad, en los que especialistas son invitados a analizar determinados productos durante varios días para intentar descubrir vulnerabilidades.
“Nuestro objetivo sigue siendo adelantarnos a las amenazas emergentes, adaptarnos a las tecnologías en evolución y continuar fortaleciendo la seguridad de los productos y servicios de Google; todo ello solo es posible en colaboración con la comunidad externa de investigadores con la que tenemos la suerte de colaborar”, ha explicado Google.
Se desconoce cuáles son las cuantías más altas que proporcionó la empresa de Mountain View a los investigadores el pasado ejercicio en su programa de bug bounty. No obstante, el récord histórico se habría dado en 2022, con 605.000 dólares desembolsados a un investigador que encontró una vulnerabilidad crítica en Android.
Los programas de recompensas por vulnerabilidades se han convertido en una práctica habitual en la industria tecnológica. Empresas como Microsoft, Apple o Meta mantienen iniciativas similares que buscan apoyarse en investigadores externos para detectar fallos de seguridad antes de que sean utilizados en ataques reales.

