España archiva de nuevo la investigación sobre Pegasus por la falta de cooperación de Israel

La Audiencia Nacional española ha decidido archivar por segunda vez la investigación judicial que rastreaba el uso del software espía Pegasus contra altos cargos del Gobierno, tras constatar una falta persistente de cooperación judicial por parte del Estado de Israel.

El magistrado José Luis Calama, instructor del caso, ha justificado el archivo provisional con el argumento de que las comisiones rogatorias enviadas a Israel -incluyendo solicitudes formales de información a la empresa NSO Group y peticiones para interrogar a directivos- han quedado sin respuesta, lo que ha impedido avanzar en la identificación de responsables y en la atribución concreta de responsabilidades.

Según señala el juez y se hace eco El País, Israel está violando distintos acuerdos internacionales que ha suscrito, como como el Convenio Europeo de Asistencia Judicial Mutua en Materia Penal de 1959, que ratificó en 1967, y el Segundo Protocolo Adicional al Convenio Europeo de Asistencia Judicial Mutua en Materia Penal, el cual firmó en 2006.

«En el presente caso, queda probado que el Estado de Israel no presta a España un nivel de cooperación equivalente al recibido en casos sustancialmente similares, al no responder a las múltiples solicitudes emitidas en este caso, sin ninguna base legal ni ofrecimiento de mecanismos de asistencia alternativos», comenta Calama. Además, el magistrado añade que su conducta “rompe el equilibrio inherente a la cooperación internacional y viola el principio de buena fe que debe regir las relaciones entre los Estados”.

Cuatro años sin muchos avances

La causa se abrió en 2022 tras detectarse infecciones en los teléfonos móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y de varios ministros, entre ellos los de Defensa, Interior y Agricultura. 

Las investigaciones apuntaban a múltiples intrusiones, con hasta cinco infecciones en el terminal del presidente, ocurridas entre 2020 y 2021. El caso ya había sido archivado en julio de 2023 por los mismos motivos, aunque fue reabierto en abril de 2024 tras recibir información procedente de Francia sobre episodios similares.

Según el juez, sin acceso a la información que obra en poder del fabricante del software espía, resulta técnicamente imposible reconstruir cómo se llevaron a cabo los ataques o quién los ordenó.

Los informes técnicos incorporados al procedimiento indican que -obviamente- Pegasus no deja registros suficientes en los dispositivos comprometidos como para permitir una atribución fiable sin la colaboración de la empresa que lo desarrolla. 

NSO Group, por su parte, mantiene que solo vende su tecnología a gobiernos para fines legítimos como la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, pero no ha facilitado datos que permitan esclarecer los hechos investigados en España.

Con este nuevo archivo, la causa queda en una situación de latencia, a la espera de que surjan nuevos elementos o de que Israel decida finalmente colaborar con la justicia española.

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