Más de medio centenar de personas, imputadas por hackear cajeros automáticos en EE.UU.

Las autoridades federales de EE.UU han imputado a 54 personas vinculadas a una compleja trama de robo a cajeros automáticos, conocida como ‘ATM jackpotting’ o fraude de expulsión automática de dinero

Según los documentos compartidos por las autoridades, la operación funcionaba mediante grupos de colaboradores que identificaban cajeros automáticos en distintos estados. Posteriormente, accedían físicamente a su interior y usaban malware especializado para obligar a las máquinas a dispensar grandes cantidades de efectivo sin transacciones legítimas.  Además, este software malicioso permitía borrar pruebas y confundir a los sistemas de detección, facilitando el fraude.

Para más inri, este dinero no se quedaba en manos de quienes ejecutaban los ataques. Las autoridades detallan que los fondos sustraídos eran lavados y transferidos dentro de la red criminal y que parte de ellos terminaban en la estructura de liderazgo del Tren de Aragua, sirviendo como fuente de financiación para otras actividades ilegales.

Entre los imputados por el Departamento de Justicia está Jimena Romina Araya Navarro, artista venezolana, la cual había sido sancionada previamente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) por su cercanía con líderes del Tren de Aragua. Araya Navarro, supuestamente, ayudó al líder de TdA, Héctor Rusthenford Guerrero Flores (alias ‘Niño Guerrero’) a escapar de la prisión de Tocorón de Venezuela en 2012.

Los fiscales describen al Tren de Aragua no solo como una banda común, sino como una organización criminal violenta con presencia en múltiples países y con vínculos con otras actividades delictivas más allá del fraude bancario, incluido el tráfico de drogas, la extorsión y otros delitos graves.

Cientos de años a la sombra

Las acusaciones presentadas por el gran jurado incluyen cargos graves como conspiración para cometer fraude bancario y robo, conspiración para brindar apoyo material a terroristas, fraude informático y lavado de dinero. 

Si los acusados son hallados culpables de todos los cargos, podrían enfrentarse a penas de prisión extremadamente largas, con un rango que va desde unos 20 años hasta más de 300 años en algunos casos.

Según información oficial, desde 2021 se han registrado más de 1.500 incidentes de jackpotting en EE.UU, con pérdidas que superan los 40 millones de dólares.

El servicio postal francés, interrumpido por un ciberataque

En la víspera de Navidad La Poste, el servicio postal nacional de Francia, ha sufrido distintos problemas a causa de un ataque informático. Fruto del mismo, se han bloqueado y retrasado las entregas de paquetes y los pagos online. 
La Poste ha compartido a través de un comunicado que un incidente de denegación de servicio distribuido (DDoS) dejó inaccesibles sus servicios online. 

El ‘Correos galo’ asegura que el suceso no afectó a los datos de los clientes, aunque sí interrumpió la entrega de paquetes. 

El envío de cartas sí que ha seguido funcionando con normalidad, incluyendo las tarjetas de felicitación navideñas. Pero aquellas transacciones que requerían un seguimiento o acceso a los sistemas informáticos internos del servicio postal no estaban operativos. 

La banca online dependiente de Le Poste también se ha visto afectada por el ataque. Así, los clientes de Le Banque Postale no han podido usar la aplicación móvil correspondiente para aprobar pagos o realizar otros servicios bancarios. 

“Nuestros equipos están movilizados para resolver la situación rápidamente”, ha señalado la entidad bancaria en mensajes publicados en redes sociales.

Este acceso no autorizado se ha producido tan solo una semana después de que el gobierno del país fuera blanco de un ciberataque dirigido contra el Ministerio del Interior. Laurent Núñez, ministro del Interio, comentó como un hacker habría extraído varias docenas de archivos confidenciales y obtuvo datos relacionados con registros policiales y personas en busca y captura. 

Los medios francesas han publicado la detención de un joven de 22 años como presunto autor del incidente. 

La compañía emplea a más de 200.000 personas y durante el año pasado entregó más de 2.600 millones de paquetes. Otros ‘Correos’ atacados

La Poste no ha sido el único servicio postal nacional que ha sufrido un ciberataque últimamente. En abril el Correos británico, Royal Mail, confirmó que había experimentado una brecha de datos de 144 GB. El acceso, en este caso, se dio de manera indirecta mediante, Spectos un proveedor de servicios de recopilación y análisis de datos. 

Royal Mail también fue víctima del conocido grupo de ransomware LockBit en enero de 2023. Esta intromisión sí que llevó a interrumpir el servicio, obligando a la compañía a suspender sus servicios de envíos internacionales. La compañía tardó tres semanas en restablecer sus operaciones. Dos meses antes otro incidente le llevó a hacer un parón en el seguimiento de envíos durante 24 horas. 

La Operación Sentinel, centrada en el cibercrimen africano, deja casi 600 detenidos

Las fuerzas de seguridad de una veintena de países han detenido a 574 sospechosos y recuperado 3 millones de dólares en una importante operación contra ciberdelitos que se ha llevado a cabo en todo el continente africano, según ha anunciado Interpol. 

La conocida como ‘Operación Sentinel’ se desplegó del 27 de octubre al 27 de noviembre, centrándose en tres tipos de delitos predominantes: esquemas de compromiso de correo electrónico empresarial (BEC), extorsión digital y ransomware. Esta se llevó a cabo en el marco de la Operación Conjunta Africana contra el Ciberdelito (AFJOC), financiada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido, y a través del proyecto Acción Global Mejorada contra el Ciberdelito (GLACY-e), un proyecto conjunto de la Unión Europea y el Consejo de Europa.

En el mes que ha durado la iniciativa coordinada por Interpol se llegaron a desmantelar más de 6.000 enlaces maliciosos y se descifraron media docena de variantes distintas de ransomware. Además, los casos investigados durante la operación se relacionaron con pérdidas financieras estimadas en más de 21 millones de dólares. 

Acciones por países

En Senegal una empresa petrolera detectó un sofisticado esquema BEC en el que estafadores se infiltraron en sistemas de email internos, haciéndose pasar por ejecutivos para autorizar una transferencia bancaria fraudulenta de 7,9 millones de dólares. Las autoridades del país pudieron detener la transferencia antes de que los fondos pudieran ser retirados. 

Por otro lado, en Ghana una institución financiera fue víctima de un ataque de ransomware que cifró 100 TB de datos y robó 120.000 dólares, interrumpiendo servicios esenciales. Las autoridades pudieron identificar la cepa y desarrollar una herramienta de descifrado, recuperando casi 30 TB de datos.

Las autoridades de este último país también desmantelaron una red de ciberfraude que operaba en Ghana y Nigeria y había estafado a más de 200 víctimas por más de 400.000 dólares. Los estafadores se hacían pasar por conocidas cadenas de comida rápida, cobrando por los supuestos pedidos pero sin entregarlos. Diez sospechosos fueron detenidos y se incautaron más de un centenar de dispositivos digitales, desconectándose 30 servidores fraudulentos.

En Benín fueron eliminados 43 dominios maliciosos y se cerraron 4.318 cuentas de redes sociales vinculados a esquemas de extorsión y estafas, llevando a 106 arrestos.

Por último, en Camerún, se decretó una congelación bancaria tras una denuncia respecto a una estafa relacionada con una plataforma de venta de vehículos online. 

«La escala y la sofisticación de los ciberataques en África se están acelerando, especialmente contra sectores críticos como el financiero y el energético. Los resultados de la Operación Sentinel reflejan el compromiso de las fuerzas del orden africanas, que trabajan en estrecha coordinación con sus socios internacionales. Sus acciones han logrado proteger medios de vida, proteger datos personales confidenciales y preservar infraestructuras críticas», ha comenta el director de Ciberdelincuencia de Interpol, Neal Jetton. 

Dinamarca acusa a Rusia de ciberatacar sus infraestructuras

Rusia ha encabezado ciberataques contra infraestructuras y páginas web en Dinamarca durante este año y el año pasado. Así lo han señalado las autoridades danesas en una nueva evaluación que se ha hecho pública esta semana y en la que han descrito nuevos casos que no se habían reportado hasta la fechaHa sido la propia compañía de agua, Tureby Alkestrup, quien ha afirmado que el ataque provocó la rotura de tuberías, dejando a las viviendas sin suministro temporalmente.

Por su parte, el servicio de inteligencia danés ha comunicado que los ataques formaban parte de la guerra híbrida de Rusia contra Occidente y su principal lev motiv era generar inestabilidad.

No es la primera vez que se acusa a piratas informáticos rusos de atacar a otras instalaciones hídricas en Europa, incluyendo una presa noruega.

Además, estos incidentes forman parte de la campaña global de Rusia para socavar y castigar a los países que apoyan a Ucrania.

No es agua pasada
El responsable de la planta de tratamiento de aguas, Jan Hansen, ha recomendado a otras empresas no recortar gastos en ciberseguridad y contratar un ciberseguro.

Además, ha recordado que el incidente se produjo porque la planta de tratamiento de aguas había optado por una ciberseguridad más económica que, sin embargo, era menos segura que la anterior.

Esto es lo que hacen los ciberdelincuentes mientras brindamos

En días tan especiales como la Nochebuena, la Navidad o la Nochevieja muchas personas reducen personal, los equipos técnicos funcionan en servicios mínimos y la atención se dispersa entre celebraciones y vacaciones.

Para los cibermalos, esta combinación de menor vigilancia y alta dependencia tecnológica crea el escenario ideal para actuar con discreción y maximizar el impacto de sus acciones.

Preparación silenciosa de los cibermalos antes del brindis

Lejos de improvisar, los ciberdelincuentes suelen llegar estas fechas con gran parte del trabajo ya hecho. Durante los días previos recopilan credenciales, analizan redes internas y estudian patrones de uso.

El objetivo es acceder sin levantar sospechas y permanecer ocultos el mayor tiempo posible. En muchos casos, las intrusiones iniciales se producen semanas antes, pero el ataque final se ejecuta cuando la capacidad de respuesta es menor.

La recopilación de información incluye correos electrónicos, accesos remotos y configuraciones olvidadas. Sistemas que no se han actualizado por temor a interrumpir la actividad antes de cerrar el año se convierten en puertas de entrada.

Este trabajo previo permite que, llegado el momento, la acción principal se desarrolle con rapidez y precisión.

El valor estratégico del momento festivo

Estas festividades tienen un valor simbólico y operativo. Muchas organizaciones evitan tomar decisiones críticas durante los festivos, lo que retrasa respuestas y amplifica daños. Para los atacantes, esto significa más tiempo para cifrar datos, extraer información sensible o paralizar servicios sin una reacción inmediata.

Además, la presión psicológica juega un papel clave. Recibir una notificación de incidente grave mientras se celebra el Año Nuevo aumenta la probabilidad de decisiones precipitadas.

Este factor humano es tan relevante como la vulnerabilidad técnica, ya que condiciona la gestión del incidente desde los primeros minutos.

Exfiltración y preparación del golpe final

Durante las horas en las que gran parte del mundo descansa, los ciberdelincuentes suelen centrarse en la exfiltración de datos. Documentos internos, información financiera o bases de datos de clientes se transfieren de forma fragmentada para evitar alertas. Este proceso puede pasar desapercibido hasta días después, cuando el daño ya está hecho.

En otros casos, se despliegan mecanismos de persistencia que garantizan el acceso incluso si se detecta una primera intrusión. Cuentas ocultas, tareas programadas y servicios camuflados permiten retomar el control cuando el equipo técnico intenta recuperar la normalidad tras las fiestas.

El impacto real se descubre ya en enero

Uno de los rasgos más preocupantes de estos ataques es que sus efectos no siempre se manifiestan de inmediato. Muchas organizaciones descubren el incidente al regresar a la actividad normal, cuando sistemas críticos fallan o aparecen mensajes de bloqueo. Para entonces, la información ya ha sido comprometida y las opciones de respuesta son más limitadas.

El impacto económico y reputacional puede ser elevado. Interrupciones de servicio, pérdida de confianza y gastos asociados a la recuperación se suman en un momento en el que muchas empresas afrontan cierres contables y planificación estratégica. La coincidencia temporal agrava las consecuencias y dificulta una gestión serena del problema.

Sectores especialmente expuestos 

Las infraestructuras críticas, el sector sanitario, las entidades financieras y las empresas con alta dependencia digital suelen estar entre los objetivos prioritarios. La continuidad del servicio es esencial y cualquier interrupción genera una presión adicional para resolver el incidente con rapidez. Los atacantes conocen esta urgencia y la utilizan como palanca.

También las pequeñas y medianas empresas se han convertido en un objetivo frecuente. Suelen contar con menos recursos de protección y equipos reducidos durante los festivos, lo que facilita la intrusión y prolonga el tiempo de permanencia no detectada.

Anticiparse como única defensa eficaz

La experiencia de los últimos años demuestra que el mejor momento para protegerse no es durante el ataque, sino antes de que comience. Revisar accesos, verificar copias de seguridad y mantener una monitorización mínima activa durante los festivos reduce de forma notable el impacto potencial.